Mejía expresó que el Instituto, producto del trabajo conjunto de los sismólogos y geofísicos, se mantiene una permanente vigilancia en atención a estos fenómenos que también son una preocupación muy sentida de la Presidencia de la República.

“El Ineter ejerce esta vigilancia sobre fenómenos meteorológicos, sísmicos y volcánicos de forma permanente a fin de poder informar de manera oportuna y rigurosa, en primera instancia a la Presidencia de la República y a los órganos de la secretaría del SINAPRED y de Defensa Civil, sobre las diversas situaciones que estos fenómenos pueden presentar como amenaza para cualquier región o municipio de nuestro país, todo esto en el marco de la responsabilidad que sobre la seguridad de las personas y los bienes mantiene nuestro Gobierno”, manifestó el funcionario de Ineter.

Mejía brindó un informe sobre los últimos sismos que se han producido a lo largo de esta semana, mismos que iniciaron el día domingo 26 de agosto con un movimiento telúrico que se produjo frente a las costas de El Salvador con magnitud de 7.4 grados en la escala abierta de Richter y que fue sentido por la población nicaragüense, pero que afortunadamente no generó olas de gran tamaño que pusieran en peligro a la población costera del pacifico de Nicaragua.

“Esta actividad, a partir de la ocurrencia de este sismo, ha generado una serie de sismos consecutivos en el mismo punto, hasta el día 27 teníamos reportados 45 replicas, el día 28 se produjeron 18 más y la actividad ha venido disminuyendo. Sin embargo se nos ha presentado también una actividad frente a Masachapa que la estamos vigilando”, orientó el director de Ineter.

Angélica Muñoz, directora de Geofísica del Ineter, explicó que a través de la Dirección de Geología y Geofísica le están dando seguimiento permanente a toda esa sismicidad, fenómeno que es catalogado como un sismo que generó tsunami, pero que no alcanzó las olas extraordinarias que normalmente un sismo de esta magnitud lo hace.

“Después de este evento, como bien lo decía el Arquitecto Mejía, hemos tenido muchas replicas, nosotros estamos muy vigilante porque en el mapa epicentral que nosotros preparamos con todos los sismos a partir del 27, se puede ver la concentración de la sismicidad donde fue el terremoto, pero últimamente ha estado migrando el foco sísmico a la zona que está identificado frente a las costas de Masachapa. Afortunadamente son sismos de baja magnitud, los cuales incluso la población no los ha sentido, pero si los hemos localizado y le estamos dando seguimiento”, detalló Muñoz.

Muñoz afirmó que para este viernes, los últimos dos eventos que han acontecido, uno se localiza en Costa Rica y su magnitud fue de 4 grados y con profundidad de 15 kilómetros, y un segundo seísmo fue registrado a las 9 de la mañana hora local en el sector de Managua a 6.1 kilómetros de profundidad y 2.8 en la escala de Richter.

Se está analizando lo sucedido

En referencia a los sismos ocurridos en El Salvador el día 26, Muñoz comentó que se están realizando los análisis correspondientes, dado que hace 20 años, en el mismo punto donde se registraron los movimientos, ocurrió un terremoto que generó tsunami, exactamente el 1 de septiembre, y sus características sísmicas son similares al evento del domingo.

“Dadas las características de este evento que tenemos, nosotros esperamos que la sismicidad continúe, así como lo hemos observado, en los primeros días las replicas fueron varias, con los días se está reduciendo y esperamos que tienda a que la energía se esté disipando. Sin embargo no se descarta la posibilidad de que la zona se esté preparando, porque es una zona activa, de alta actividad sísmica que puede producir un evento mayor o menor”, indicó.