El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, afirmó hoy que su país no aceptará más inmigrantes cubanos y pidió a la policía redoblar la vigilancia en la zona fronteriza con Panamá para evitar el ingreso de isleños.

"El gobierno de Costa Rica no recibirá más migrantes cubanos (...) la operación está concluida", explicó Solís en rueda de prensa, luego que el martes pasado dio por concluida la crisis migratoria que enfrentó el país durante cuatro meses.

"Hago un llamado a los migrantes que se encuentran en Panamá y quienes vienen de camino desde Ecuador, de que no vengan a Costa Rica, porque no vamos a poder atenderles como quisiéramos y como ellos se lo merecen", señaló el mandatario.

Ante la posibilidad de que la situación se torne crítica, Solís pidió a la Fuerza Pública y a las autoridades de Migración que redoblen la vigilancia de la zona fronteriza con Panamá para impedir el ingreso de cubanos.

Las declaraciones del gobernante costarricense se dieron luego que medios de prensa internacionales señalaron que más de mil migrantes cubanos se encuentran en la frontera de Panamá con Costa Rica a la espera de ingresar para continuar su viaje a Estados Unidos.

Ordenó al canciller Manuel González pedir a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que convoque la próxima semana a una reunión regional de vicecancilleres y directores de Migración en Panamá, para buscar posibles soluciones a la situación.

Reiteró que su gobierno mantendrá firme su decisión emitida el 18 de diciembre pasado de no otorgar más visas de tránsito a los isleños, para impedir nuevas aglomeraciones que fuercen al país a destinar más recursos para la atención humanitaria de esas personas.

El martes pasado, con la salida de los últimos 93 inmigrantes cubanos hacia Estados Unidos, el gobierno de Solís dio por terminado un operativo para solucionar una crisis migratoria que inició en noviembre pasado, cuando Nicaragua cerró sus fronteras a los isleños.

Debido a esa crisis, más de siete mil 822 cubanos quedaron varados en este país, donde recibieron una visa de tránsito temporal y fueron instalados en 44 albergues.