El calor que se sufre durante el día ya no necesariamente encontrará un respiro durante la noche, ya que la temperatura durante las horas nocturnas está incrementándose más rápidamente que en el día.

Utilizando datos de los últimos 50 años, los científicos descubrieron que aunque la temperatura global promedio se ha incrementado, durante las horas nocturnas esta temperatura se ha incrementado mucho más rápidamente que incluso durante las horas de sol.

De acuerdo a un estudio publicado por The International Journal of Climatology, la razón de este rápido y asimétrico incremento podría ser, entre otras causas, una banda de aire que se mantiene cerca de la superficie terrestre, denominada Capa Límite Planetaria (CLP).

Esta fina capa de la atmósfera de la Tierra es distinta de las capas superiores y percibe cambios en su grosor a lo largo del ciclo día-noche.

Mientras durante el día puede llegar a tener varios kilómetros de grosor, en la noche apenas alcanza algunos centenares de metros de ancho.

Noches calurosas

Por la noche, la radiación solar absorbida por la superficie terrestre en el transcurso del día se libera hacia el espacio.

Sin embargo, los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono que “cuelga” en la atmósfera superior, actúan como una manta alrededor de la Tierra, impidiendo que la radiación se escape, lo que provoca que las temperaturas promedio se vayan incrementando con el tiempo.

Y mientras más aumenta el calor de la atmósfera, más delgado se torna el CLP, lo cual vuelve más pronunciado el efecto invernadero y añade energía extra al sistema climático.

Según los investigadores, varios modelos climáticos globales subestiman el tema del CLP. Una mayor profundización en el estudio de esta capa podría permitir más certeza en las predicciones sobre el aumento de la temperatura en los próximos años.