El aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos (EE.UU.), Bernie Sanders, repudió el mércoles las intervenciones del Gobierno norteamericano en países latinoamericanos como en Cuba, Nicaragua, Guatemala y Chile; entre otros.

"No creo que sea la función del Gobierno de EE.UU. ir derrocando gobiernos por todo el mundo", lamentó el senador demócrata por Vermont durante el debate que sostuvo con su rival, Hillary Clinton, en Miami (Florida).

Sanders inició su discurso refutando a Clinton respecto a sus consideraciones en materia de migración y exportaciones. Elogió a los gobiernos progresistas de América Latina y recordó como en Cuba el líder de la Revolución, Fidel Castro, "educó a la población, les dio atención médica y la sociedad cambió totalmente".

"EE.UU. cometió un error al tratar de invadir Cuba. Fue un error apoyar a las personas tratando de derrocar al gobierno de Nicaragua. Fue un error derrocar al gobierno democráticamente electo de Guatemala", subrayó el senador demócrata de 74 años.

Clinton justificaba las intromisiones de la Administración Federal en Latinoamérica bajo el pretexto de aportar en la estabilidad política y seguridad ciudadana. Puso como ejemplo a Cuba y lo que a su juicio ha sido "el régimen de los hermanos Castro".

"El pueblo cubano merece que se le respeten sus derechos. Los dos Castro deben ser considerados autoritarios y dictatoriales. Espero que haya un día en que en Cuba haya líderes que sean elegidos por el pueblo", respondió Clinton en cuanto a la normalización de las relaciones entre EE.UU. y el país caribeño.

Pero Sanders recalcó entre aplausos:

"En los años 80 viajé a Nicaragua y me opuse los esfuerzos del Gobierno de Ronald Reagan (1981-1989) de tumbar al Gobierno sandinista", luego acotó que antes se había opuesto también al exsecretario de Estado Henry Kissinger por su intervención contra Salvador Allende en Chile.

También defendió las acciones para que termine el bloqueo económico y comercial a Cuba y enfatizó en que hay que "avanzar hacia una relación totalmente normalizada con Cuba".

En sus palabras de cierre en el debate, Sanders recibió una ovación por parte del público asistente, mientras Clinton sonreía incómoda por el momento: