El Estado Islámico ha reinvindicado la autoría de un nuevo atentado con un camión-bomba en Irak, que ha dejado como saldo al menos 60 personas fallecidas y alrededor de 70 heridos.

El ataque terrorista ocurrió en la ciudad de Hilla, al sur de Bagdad, cuando el vehículo explotó cerca de un puesto de control al norte de la ciudad iraquí.

“Es el atentado más fuerte que ha habido en Hilla hasta la fecha”, declaró a Reuters Falah Al-Radhi, del comité de seguridad de la zona.

“El puesto de control fue destruido, junto a algunas casas y decenas de vehículos”.

Iraq ha sido víctima de un creciente número de atentados suicidas el último mes.

El pasado 27 de febrero, dos bombas estallaron en Bagdad, matando a más de 70 personas. Las explosiones de entonces ocurrieron en un mercado concurrido en el suburbio de Sáder.