Las autoridades informaron que al sur de Nueva Orleans, el agua ha rebasado ya la altura de uno de los diques diseñados para proteger las comunidades de áreas bajas del sur de Louisiana.

Caitlin Campbell, vocero de la parroquia (condado) Plaquemines, informó que el agua estaba corriendo por encima de un tramo de 28 kilómetros de diques la mañana de este miércoles y que algunas casas han sido inundadas.

''Isaac'' ingresó a tierra por una parte del suroeste de Louisiana la noche de este martes con una intensidad de categoría uno con vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora.

El huracán se mueve lentamente siguiendo una trayectoria que la conducirá hacia el noroeste de Nueva Orleans.

La lentitud de su traslación está provocando que Isaac arroje lluvias cuantiosas en algunas áreas.

"No ha dejado de llover a lo largo de todo este evento", dijo Billy Nungesser, presidente de la Parroquia Plaquemines. "Esto no es una tormenta de categoría 1", declaró al canal de televisión The Weather Channel.

Carl Parker, especialista en huracanes de The Weather Channel, dijo que la fuerza de la tormenta se dejará sentir durante muchas horas.

"Ahora mismo, estamos viendo un huracán de 120 kilómetros por hora y no se va a debilitar muy rápidamente", indicó.

En el área del aeropuerto Lakefront de Nueva Orleans se han registrado vientos de 100 kilómetros por hora o más alto durante 13 horas seguidas.

En la madrugada de este miércoles, Isaac había vertido más de 15 centímetros de lluvia en toda la región al tiempo que se registran vientos de entre 100 y 120 kilómetros por hora.

Además, el huracán ha generado una marejada que se estima de unos tres metros de altura alrededor de Nueva Orleans y hasta dos metros a lo largo de la costa de Misisipi.

Mitch Landrieu, el alcalde de Nueva Orleans, dijo que los diques y las bombas se mantienen funcionando como se esperaba. "No esperamos ningún posible rompimiento o derrama. Nosotros no vemos ningún peligro en absoluto", dijo Landrieu.

Tras el paso del huracán Katrina hace siete años, el gobierno federal invirtió más de 14 mil millones de dólares en reparar y mejorar los diques y el sistema de bombeo alrededor de Nueva Orleans.