Cinco estados más se disponen a repartir sus delegados en las primarias presidenciales de Estados Unidos entre republicanos y demócratas este sábado.

Estas contiendas son eclipsadas por la resaca del Súper Martes y de las grandes contiendas que están por llegar.

Aunque los precandidatos están deseosos de lograr el número suficiente de apoyos que les permita lograr la nominación a la Casa Blanca, o al menos mantenerse en la contienda, están contentos con obtener delegados donde puedan.

En el Partido Republicano, el empresario Donald Trump, los senadores Ted Cruz y Marco Rubio y el gobernador de Ohio, John Kasich, se medirán este sábado en Maine, Kansas, Kentucky y Louisiana.

Por su parte, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton y el senador por Vermont Bernie Sanders intentarán convencer al electorado demócrata en Nebraska, Kansas y Louisiana.