La jornada de primarias del “supermartes” en Estados Unidos ha dejado claro que el problema de los republicanos no es Hillary Clinton, sino la posibilidad de que Donald Trump sea su candidato presidencial, mientras que en la contienda demócrata Bernie Sanders no se rinde.

Como advertía el diario The Washington Post, la “ventana” para evitar una candidatura presidencial de Trump “se cerró casi completamente” con las victorias del magnate en siete de los 11 estados en juego y, además, el partido no cuenta en este momento con una estrategia consensuada para rechazar al multimillonario neoyorquino.

“Los republicanos parecen estar vacilando, incapaces o reacios a comprender que un turbio y grandilocuente mentiroso (Trump) está fraguando la imagen de su partido como símbolo de intolerancia y división”, sostiene The New York Times.

El diario urge a que las “infames declaraciones” e “ideas superficiales” de Trump sean expuestas a través de “análisis desapasionados y debates inteligentes, estrategias que levantarían” a sus oponentes por la nominación republicana.

Hasta ahora, los principales líderes republicanos en el Congreso han hilado fino al distanciarse de Trump y no lo han hecho a menudo.

El martes, tanto el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, como el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, denunciaron de manera velada la negativa de Trump a condenar en una entrevista el apoyo de un antiguo líder del grupo supremacista Ku Klux Klan a su campaña.

También Ryan criticó en el pasado la propuesta de Trump de prohibir la entrada a Estados Unidos a todos los musulmanes, pero ni él ni otros pesos pesados del partido han declarado su apoyo a ninguno de los rivales del magnate.

El neurocirujano Ben Carson, aspirante a la Casa Blanca por el Partido Republicano, admitió en una nota oficial que no le ve futuro a su campaña, y que no participará en el debate de hoy.

Tras el “supermartes”, el próximo día clave es el 15 de marzo, donde votan estados como Florida y Ohio, con muchos delegados en juego y en los que el ganador se los lleva todos.