El parlamento nicaragüense aprobó este martes las reformas a la Ley de Protección y Seguridad a las personas dedicadas a la actividad del buceo, que prioriza la implementación de un programa de reconversión ocupacional que ya es implementado por el INPESCA, para dar opciones económicas, laborales a los trabajadores de este sector pesca.

"La ley establece la finalización del buceo por sumersión a partir que venimos desarrollando un programa en el que venimos dando respuesta a la reconversión ocupacional", explicó el diputado sandinista José Antonio Zepeda.

Indicó que en el pasado reciente se venía prorrogando la prohibición de esta peligrosa práctica, la cual irá desapareciendo en la medida que el programa de reconversión ocupacional vaya sumando protagonistas.

El Gobierno Sandinista, a través del Instituto Nicaragüense de Pesca y Acuicultura (INPESCA), entre otras instituciones viene promoviendo el programa de reconversión ocupacional, el cual se realiza en el marco del diálogo y consenso con los trabajadores de la pesca que históricamente han ejercido el buceo por sumersión, una práctica muy peligrosa que puede provocar parálisis permanente y hasta la muerte.

"La ley establece que el INPESCA y las instituciones involucradas que vienen desarrollando este programa lo garanticen y que se ejecute para erradicar totalmente el buceo, esto de acuerdo a la norma y convenios internacionales que ha suscrito Nicaragua y que se ha venido reduciendo la práctica del buceo, pero obviamente hay un sector que tenes que convencer para que acepten el programa de reconversión ocupacional", dijo Zepeda.

De acuerdo a la fundamentación y exposición de motivos de esta ley, "se calcula que actualmente existen un poco más de 150 personas que se dedican al buceo por sumersión, principalmente en el Caribe nicaragüense. Este programa de reconversión también toma en cuenta a las familias de los trabajadores del sector pesca".

"La prohibición del buceo de langosta, implica haber cumplido con el Plan de Reconversión Ocupacional que fue presentado por INPESCA a la Asamblea Nacional en Junio del 2011, para que los buzos y las personas ligadas al buceo de langosta tuvieran otras alternativas de trabajo y de ingresos", agrega el documento.

"El país no está preparado para dar el paso hacia el cierre definitivo e inmediato de esta actividad, sino bajo un proceso gradual y ordenado en base al Plan de Reconversión Ocupacional; y en base al Plan de Acción para un Cierre Definitivo de esta Pesquería, que fue aprobado para Nicaragua el 26 de Marzo del 2015 por el Consejo de Ministros encargados".