"Oponerse al régimen de convivencia familiar, sería oponerse al Espíritu del Evangelio", fueron las palabras del Obispo de la Diócesis de León, Monseñor Bosco Vivas Robelo, al referirse a la medida que otorga el régimen de convivencia familiar a personas privadas de libertad que habían sido condenadas a menos de cinco años por delitos no considerados de gravedad.

"Este es uno de los principios de nuestra fe cristiana más profundo y una de las cosas que la Iglesia tiene más en el corazón, por lo tanto si se están ejercitando estas obras de misericordia, un ministro del altar tiene que aprobarlo, porque oponerme sería oponerme al Evangelio", señaló el Obispo.

Indicó que estando en un Año de la Misericordia, a como lo manifiesta el Papa Francisco, es una decisión adecuada por parte del Gobierno de Nicaragua.

Añadió que "si estas penas son menores o por delitos que no son atroces, lógicamente no veo por qué habría de molestar a alguien el hecho de dejar en libertad a estas personas, para que hagan vida familiar".

El máximo representante de la Iglesia en León, recordó a quienes serán puestos en libertad, se reintegren de manera positiva a la sociedad.

(Fotografía: Glenin Carrión)