Precedidos de los sones tradicionales nicaragüenses y engalanados por el vaivén de los trajes típicos, la Juventud Sandinista rindió tributo al Comandante Camilo Ortega en el Cementerio General de Managua.

Los herederos de la Revolución ofrecieron flores al Apóstol de la Unidad Sandinista, conmemorando a la vez los 38 años de la Masacre en Los Sabogales, Masaya.

Desde el camposanto capitalino, los jóvenes declararon que la firmeza de su compromiso seguirá siempre igual de inquebrantable que la del Comandante Camilo.

La compañera Arlen Silva destacó ese valor heredado, que sirve de motor para cada acción en la que se involucran los jóvenes.

“A nosotros las mujeres nos llena de mucho orgullo, de mucha dicha. Somos mujeres que creemos en la complementariedad. Estamos siendo formadas con este Frente Sandinista en eso: La complementariedad entre hombres y mujeres (…) Gracias a Dios tenemos un gobierno que nos ha dado libertad, que nos ha dado verdadera paz”, destacó la joven.

A su vez, Nazarena Narváez, de León, se declaró feliz por tener una patria libre y con un sinnúmero de derechos que habían sido negados a generaciones anteriores.

“Hoy el gobierno del Comandante Daniel nos ha dado la restitución de derechos, de ser los principales protagonistas y sacar adelante a nuestras familias de los barrios y las comunidades”, añadió.

El 26 de febrero de 1978, el Comandante Camilo cayó en combate en los Sabogales, Monimbó, Masaya durante una batalla desigual contra centenares de guardias somocistas.

El Comandante, junto a un puñado de compañeros, fue acribillado y la sangrienta violencia trascendió a un grupo de ciudadanos que procedían de un mercado local.