Tres puntos críticos serán eliminados con la construcción de un nuevo cauce en el barrio Walter Ferreti, en el Distrito VI de Managua. Los trabajos iniciaron en enero y llevan a la fecha un avance del 30%.

Por la ruta en la que se construye -misma por la que previamente circulaban las corrientes de agua abriéndose paso con su fuerza- residen unas 100 familias cuyos hogares todo el tiempo se inundaban, con casi cualquier lluvia.

Durante un recorrido por el barrio realizado la tarde de este martes, Fidel Moreno, Secretario General de la Alcaldía de Managua, explicó que la obra tiene un impacto importante para las familias de esa comunidad y otros dos barrios importantes: Adolfo Reyes y 18 de mayo.

“Esta es la obra de drenaje más importante que estamos desarrollando este año y lógicamente aspiramos a que esté listo para la entrada del invierno y podamos resolver de alguna manera al menos en este punto particular”, dijo a los medios.

Más seguridad y mejores condiciones

De acuerdo a Moreno, el nuevo cauce fue diseñado con todas las especificaciones técnicas correspondientes, que incluyen una caja túnel de 360 metros de longitud y 200 metros en cauce abierto, para soportar el volumen de agua que circulaba normalmente de manera superficial.

Sumado a los problemas de inundaciones, las familias estaban expuestas a las enfermedades debido a la gran cantidad de basura que arrastraban.

Muchos reportaban acumulación de los desperdicios orgánicos e inorgánicos que se depositaban en el Hospital Manolo Morales, situado a una distancia considerable. Es precisamente del lugar donde se construye la nueva estructura urbanista en la que tenía su origen varias de las corrientes que arrastraban el material.

Madeline Gutiérrez habita a tres cuadras del punto en cuestión. Desde hace trece años que se asentó allí soportó esas condiciones, a pesar de que sus afectaciones no eran comparables a los que vivían justamente a la orilla de la formación natural provocada por las lluvias.

“(La construcción del cauce) está muy bueno porque esas aguas negras estaban afectando la salud de las personas, no podían almorzar, no podían nada, los tres tiempos… porque ese olor las mantenía… cerraban las puertas porque ese olor no se aguantaba”, dijo con un gesto de alivio.

La misma expresión se reveló en la cara de la abuela Martha Alfaro. El calvario de sus vecinos ella lo padeció desde hace más de 40 años. Relató que cuando llovía las calles se convertían en un caos, atascadas con ramas y basura que sólo los camiones de la Alcaldía podían limpiar.

“Es un proyecto grande y bien beneficiado. Las aguas, como le echan a la zanja y arrastraba la basura y toda el agua se venía… era una canaleta y estábamos aburridos de estarla destaqueando”, comentó.

El cauce podría estar listo a finales de mayo. Su construcción tiene un costo económico de 18 millones de córdobas y es una de las más representativas en Managua a desarrollarse en 2016.