Poco después de conocerse que el Papa Francisco puso en duda que Donald Trump fuera cristiano, dos de sus rivales en la carrera presidencial, Jeb Bush y Marco Rubio, salieron en defensa del billonario.

Aunque han habido marcadas diferencias entre Trump, Bush y Rubio por la postulación a la candidatura presidencial del Partido Republicano, todos ellos parecen haber olvidado sus desencuentros luego que el Papa dijera que el multimillonario “no es cristiano” por pretender construir un muro en la frontera entre Estados Unidos y México, para evitar el paso de migrantes.

"Una persona que quiere construir muros y no puentes, no es cristiana", indicó Francisco durante su vuelo de regreso a Roma, tras hacer una visita de seis días a México.

Bush reaccionó a los comentarios del Papa, afirmando que construir muros “no es anticristiano”.

"Estoy a favor de muros y cercas cuando es apropiado", dijo Bush, quien también mostró su apoyo a otros métodos como las cámaras o el uso de aeronaves.

Por su parte, Marco Rubio explicó que no había leído las declaraciones completas de Francisco pero afirmó que "no hay otra nación en el mundo que sea más compasiva en inmigración que nosotros. Aceptamos un millón de personas por año. Legalmente. Cada año. México no hace eso. Ningún otro país en el mundo".

Argumentó que Estados Unidos necesita proteger sus fronteras porque "somos un país soberano y tenemos el derecho de controlar quién entra, cuándo entra y cómo entra".