El gigante tecnológico Apple se niega a colaborar con el FBI para desbloquear el teléfono celular de uno de los presuntos atacantes en el tiroteo de San Bernardino, por considerar que esto sentaría un “peligroso precedente”.

El CEO de la compañía, Tim Cook, afirmó que Apple se opone a la orden con “el más profundo respeto por la democracia americana y amor por nuestro país”.

Cook y Apple se han opuesto por largo tiempo a dar a los oficiales de la ley mayor acceso a los aparatos de sus clientes.

Sin embargo, este martes un juez de Estados Unidos ordenó a Apple que ayude al FBI a acceder al teléfono bloqueado de Syed Rizwan Farook, uno de los presuntos asesinos del tiroteo del pasado 2 de diciembre en San Bernardino, California.

“Aunque creemos que las intenciones del FBI son buenas, estaría mal de parte del gobierno obligarnos a construir una ‘puerta trasera’ en nuestros productos”, afirmó Cook, citado por el medio International Business Time.

“Al final, tememos que esta demanda mine las libertades que nuestro gobierno está obligado a proteger”.

Cook asegura que la compañía ha colaborado en todo el proceso con las autoridades, pero que la última petición ha ido demasiado lejos.

El iPhone al que desean acceder las autoridades estadounidenses, es un modelo 5C, protegido por un pin de cuatro dígitos que si es ingresado incorrectamente diez veces bloqueará el aparato definitivamente.

La petición del FBI es que Apple cree un software que permita a la policía ingresar un número ilimitado de veces el pin, hasta dar con el correcto, entre otras cosas.

Apple teme que un software de este tipo -“que no existe en la actualidad”- caiga en las manos equivocadas y permita a cualquiera acceder a la información de cualquier aparato de la compañía.