A seis años de prisión y 500 días multa fueron condenados los líderes de la secta religiosa “Cuerpo Místico de Cristo”, la cual mantenía en condiciones infrahumanas a cientos de niños, mujeres, ancianos y hombres, quienes en base a engaños fueron llevados hasta la comunidad Mechapa, municipio de El Viejo, Chinandega, a la espera de un supuesto rapto divino.

La sentencia condenatoria fue dada a conocer este martes por la Jueza Primero de lo Distrito Penal de Managua, Irma Laguna Cruz.

Los condenados son Francisco Javier Sánchez, Samuel Funes Rodríguez, Carlos Manuel Antunes, Elvin René Aguilar, Orlando Funes, Héctor Funes, Gerson López e Iván Orellana Hernández.

La jueza los encontró culpables de los delitos de construcción en lugares prohibidos, exposición y abandono de personas, y tráfico de migrantes.

La sentencia reza que “existe participación activa de todos y cada uno de los acusados en los tres delitos imputados”.

Se señala que Francisco Javier Sánchez actuaba como líder del grupo.

Por otro lado, se afirma que el personal del Ministerio de Salud y del Ministerio de la Familia que asistió a las personas del campamento, documentó las pésimas condiciones higiénicas en que vivían, la mala alimentación, las enfermedades y la falta del derecho a la educación ahí reinante.

Un aspecto en que se hace énfasis es en que los líderes de la secta se convirtieron en traficantes de migrantes desde el momento en que indujeron a las personas a que se trasladaran hacia el campamento “por tierra, por puntos ciegos o por mar, evadiendo los puestos de control migratorio”.

“Los testigos dijeron que la mayoría de las personas extranjeras que están en el campamento eran personas humildes que abandonaron sus hogares y perdieron sus bienes para esperar la promesa (el rapto divino)”, expresa la sentencia.

La jueza desglosó la pena en seis meses de prisión por exposición y abandono de personas, seis meses por construcción en lugares prohibidos, y 5 años y 500 días multa por el delito de tráfico de migrantes.