Llegamos a febrero de 2016 y la realidad para la oposición no puede ser más cruel. Embutidos todos en una lucha que dejó de ser intensa por la supremacía de sus organizaciones políticas carentes, precisamente, de organización.

El escenario, haciendo el recuento de sus debilidades, es catastrófico y desde ya están buscando justificaciones para su inminente derrota en noviembre de 2016.

Contra la fuerza que sigue creciendo diariamente llamada FSLN no tienen posibilidades y los motivos distan sobremanera de lo político.

La oposición de Nicaragua perderá las elecciones porque no tienen capacidad, no tienen seguidores, no tienen organización, no tienen armonía y, por supuesto, no tienen moral. Y los votos se les resbalarán por las manos cual lucio que se resiste a ser pescado. No lo atraparán jamás.

UNOS A LA BULLA Y OTROS A LA CABUYA

Desde antes de las elecciones de 2011, la oposición buscaba sus pretextos porque la derrota estaba consumada. La famosa “división del liberalismo” parecía ser el envión final para sus epidemias de fracaso; y hoy ese motivo continúa vivo.

Su enfrascamiento en ser el “líder” no ha permitido ni siquiera que le den espacios a otros movimientos de “jóvenes” que “democráticamente” quieren “meterse” a la política.

Es por eso que algunos de esos que han sido rechazados por los dirigentes principales del PLI se han lanzado a las bullas con sus manifestaciones de 10 personas, “creativamente” protestando contra el sistema “corrupto” e “inestable” de Daniel Ortega.

Ese gobierno que “tristemente” ha logrado que el FMI, el Banco Mundial, el BID; y agencias como Moody’s, Fitch Ratings y Standard & Poor’s, califiquen POSITIVAMENTE la economía del país. Extremadamente triste; ¿no?

Estos “muchachos”, que son apoyados por Roberto Bendaña (prófugo de la justicia), han creado un llamado Movimiento Democrático Nicaragüense que ha sido expulsado de las aspiraciones electorales.

Los medios de comunicación reportan que el PLI no les abrió las puertas y que tendrán que “romper ventanas” para lograr lugares de participación. Una clara actitud de carencia de democracia que tanto pregonan ellos mismos es lo que se experimenta en el Gobierno Sandinista.

El escenario no pinta nada bien para ese grupo de opositores, pues, no lograrán, ni rompiendo muros, entrar a la cúpula de los dueños del PLI (un partido que tiene varias cabezas y que no llegan ni al 4 % de intención de voto en las encuestas).

CREAN PARTIDOS NUEVOS COMO MEDIDA DESESPERADA

Saturnino Cerrato, conocido pastor evangélico, creó el PANAC para competir y esperaba que en la oposición también del PLI hubiera espacio. Pero han pasado meses desde que obtuvo su personería jurídica y hasta hoy se dice que esa “coalición” optará de nuevo por el dueño de la radio Corporación, Fabio Gadea, quien en un circense acto en 2012 se declaró “ganador” de las presidenciales que acababa de perder contra el FSLN.

Los del PLC se confunden de identidad, según algunos críticos, y han colocado al conservador Noel Vidaurre como su candidato presidencial, aunque muchos no creen que el excandidato al mismo puesto no tiene ni la popularidad ni los fondos para proyectar su imagen antes del sufragio de noviembre. Incluso se siguen mencionando nombres como el de Francisco Aguirre Sacasa para lanzarse al ruedo.

Mientras tanto, en un salón de un centro de convenciones capitalino, Wilfredo Navarro, quien fue expulsado del PLC, formó el Movimiento Liberal Constitucionalista Independiente, porque según sus palabras no encontró ningún resquicio en los actuales partidos opositores para perseverar en su objetivo de mantenerse en la política nicaragüense.

A él lo acompañan otros disidentes de los partidos liberales que ven a los PLI y PLC y demás grupúsculos como opciones inviables para competir contra el fortalecido FSLN.

Además de estos ecos de antiguos pretendientes del poder; hay numerosos personajes que sigue reclamando la batuta del PLI, cuando hace años el Consejo Supremo Electoral les mandató arreglar sus diferencias internamente para que en base a la democracia se reorganizaran. Un llamado infructuoso, pues, en ese grupo todos quieren ser Caciques.

LA CRUDA REALIDAD LOS GOLPEA

Tienen entonces que adaptarse a los cambios. La resiliencia los perturba y les da en la cara mientras no tienen más remedio que asentir cuando en grandes eventos, personalidades extranjeras confirman que el estado de Nicaragua es benévolo.

Le pasó al presidente del PLI durante la exposición de los pormenores del TPP en la sede del INCAE; donde Robert Manogue, funcionario del gobierno de Estados Unidos, expresó que Nicaragua camina por vías correctas y que somos muy necesarios para que los Tratados de Libre Comercio operen exitosamente.

Así la oposición inició ya a hablar de “fraude”; cuando en ningún momento, ninguna organización ha sostenido que eso ha sucedido en Nicaragua.

Al verse tan debilitados recurren a llamar a verdaderos agentes de la injerencia para arrogarse el derecho de decidir quién es bueno y quién es malo para el país. Gente que no ha logrado entrar a nuestra tierra porque son estímulos de la inestabilidad; y el pueblo sufrido y pacífico de Nicaragua ya no quiere más de eso.

A la par del escepticismo que ronda las casas de la oposición, un grupo llamado “Hagamos Democracia” se ha dado a la tarea de organizar unas elecciones primarias. Un acto organizado por otros aspirantes a la política que de esta manera quieren “decidir” por el país pero que hasta el momento solo provoca reacciones de indiferencia.

“Para complicarle más las cosas a la oposición, el 77.8% de los consultados dijo que el país va por la dirección correcta, en comparación a un 11.2% que afirmó lo contrario. Y un 75.0% dijo que el gobierno de Daniel Ortega inspira esperanza”; reseñaba hace un par de semanas el analista Arturo Cruz con base en la reciente encuesta de M&R que fue retomada por empresas internacionales para respaldar esta realidad.

“Sería una tremenda ignorancia ciudadana que no se diga abiertamente que Daniel lleva la delantera en este proceso electoral que se avecina, el resto es puro cuento de opinadores, de sabios y brujos que desinforman y manipulan a los ciudadanos. Es lógico que la derecha sienta frustración de ser relegados a escasos puestos públicos y poco valor a sus investiduras que cargan sus diputados”; opinó un lector de El Nuevo Diario como comentario a las declaraciones de Cruz Sequeira.

Faltan meses para la elección de noviembre pero ya la mesa está servida. Por ello es que la oposición ya busca sus cubiertos para atiborrarse con pretextos, que son su único alimento desde que el FSLN reinició su exitosa misión de erradicar el hambre y la pobreza.

Erick Ruiz José
Periodista de política, economía e inversiones.
Twitter: @Erick_Nicaragua