El Ministerio de Salud (MINSA) realizó la mañana este martes el segundo foro-taller sobre la epidemia del zika, en el cual participaron 70 especialistas entre médicos epidemiólogos, neonatólogos, infectólogos, salubristas, neurólogos, internistas y de otras especialidades.

"Estamos compartiendo en este momento la situación del zika a nivel internacional. Esta situación del zika va avanzando de manera rápida y a nivel de las Américas ya tenemos más de 30 países afectados", indicó el doctor Carlos Saénz, del MINSA.

"También estamos compartiendo con los especialistas el seguimiento que les hemos estado dando a las personas que han tenido zika en Nicaragua, hasta este momento tenemos 65 casos. Hasta este momento la evolución de todas estas personas ha sido satisfactoria. No tenemos ninguna complicaciones de las que se menciona que están asociadas a esta enfermedad", manifestó Sáenz.

El especialista destacó que la responsabilidad compartida de las familias, comunidades y las instituciones de gobierno en la lucha contra el aedes aegypti ha sido fundamental para que el virus no se propague rápidamente, como ha pasado en otros países de la región.

Sáenz se refirió a la lucha epidemiológica y detalló que hasta el momento se han visitado más de un millón 600 mil viviendas, y se han contactado a 4 millones 500 mil personas en lo que va del año.

Detalló que en las jornadas de limpieza se han recolectado más de 25 mil metros cúbicos de basura; han participado más de 300 mil personas de la comunidad organizada.

Dijo que a la fecha se han abatizado más de un millón 200 mil viviendas con más de 5 millones de depósitos y se han fumigado más de un millón 900 mil viviendas. Como resultado se han destruido más de 8 millones de criaderos del mosquito.

La Doctora Martha Reyes, del Minsa, comentó que según la OPS se espera que para finales de este año en las Américas hayan sido afectadas 3 millones de personas por el zika.

Reyes recordó que las estrategias del Ministerio de Salud, están dirigidas a destruir los criaderos del mosquito dentro de las viviendas y en los alrededores.

"El trabajo que tiene que hacer la familia, de una manera responsable, es apoyar ese proceso de eliminar de las casas todos los criaderos que puedan ser potenciales para que el mosquito no tenga lugar donde reproducirse. Eso va aunado a las estrategias complementarias de abatización y fumigación y a las jornadas de limpieza que se realizan de manera coordinada con la participación activa de la comunidad", reflejó.