Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos firmarán el martes un acuerdo que permitirá 20 vuelos al día entre ambos países, iniciativa de las empresas de transporte por primera vez en cincuenta años.

El pacto se esperaba después de que Barack Obama anunciara el año pasado el fin de las restricciones para viajar (a Cuba) y la normalización de las relaciones comerciales.

El subsecretario adjunto de Estado, Thomas Engle, formalizará en La Habana este acuerdo como “un avance muy positivo”. Y aunque la ley estadounidense prohíbe técnicamente los viajes turísticos a Cuba, el país ha sido uno de los principales destinos para los viajeros norteamericanos que buscan evitar el paso a través en las Bahamas, Canadá o México en sus rutas.

Según Bloomberg, otras aerolíneas como American, Southwest y United Airlines se están planteando abrir rutas directas a La Habana en los próximos meses. Por otra parte, la compañía Carnival preparará esta primavera un crucero hacia Cuba por primera vez en más de medio siglo.

Cuba reconoce los pasos dados por Obama, pero insiste en que sus facultades ejecutivas pueden llevarlos mucho más allá, como levantar el bloqueo, devolver el territorio de Guantánamo ocupado por una base naval y suspender los programas ilegales de radio y televisión y otras actividades destinadas a la desestabilización y el cambio de gobierno.