El Papa Francisco llamó a los mexicanos a construir "un país de oportunidades" en el que no sea necesario emigrar ni tenga que llorar a quienes pierden la vida en manos "de los traficantes de la muerte".

Al concluir su misa en Ecatepec, en el estado de México, el pontífice instó a secundar propuestas para evitar que los obligados a emigrar padezcan explotación laboral y sean víctimas de los traficantes de personas.

De esa manera se expresó en el rezo del Angelus, punto final de la segunda misa oficiada en México donde realiza su primera visita pastoral.

Quiero invitarlos nuevamente hoy a estar en primera línea, en todas las iniciativas que ayuden a hacer de esta bendita tierra mexicana, una tierra de oportunidad, dijo.

Donde no haya necesidad de emigrar para soñar; donde no hay necesidad de ser explotado para trabajar; donde no haya necesidad de hacer de la desesperación y la pobreza de muchos el oportunismo de pocos, añadió.

Y concluyó: Una tierra que no tenga que llorar a hombres y mujeres, a jóvenes y niños que termina destruidos en las manos de los traficantes de la muerte".