La plaga de insectos que ha afectado la tranquilidad de las familias del sector La Arenera, en la comarca La Ceiba, del municipio de León, son llamadas científicamente "tortuguillas negras" y no representan riesgo para la salud por su contacto directo.

De acuerdo a Sergio Juárez, especialista en vectores del Ministerio de Salud (MINSA), podrían desaparecer en diez días.

"Ellos básicamente están en un periodo latente, en un periodo en que no se reproducen, es la generación de adultos del pasado invierno que salió y lógicamente ellos están en un periodo de vida. Lo que pasa es que al ser agredido su hábitat natural, por lo que removieron el rastrojo de donde salieron, entonces ellos invadieron a las viviendas, pero ellos invaden a la vivienda buscando un refugio para sobrevivir, pero al no encontrarlo toda esa generación de adultos que están saliendo de esa área, que aproximadamente son como 200 manzanas, van a morir en un periodo de 10 días, porque no encuentran las condiciones de vida", señaló el especialista.

El remover el rastrojo de las huertas de maní, causó esta plaga de cultivo, que según el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA) solo aparecen en periodo de verano.



Las autoridades de salud, recomendaron no continuar levantando el rastrojo nuevamente, para no propiciar o extender esta afectación.

El Director del SILAIS-León, Miguel Velásquez, señaló que estos insectos no representan riesgo a la salud pública, pero hicieron recomendaciones a la población para que se evite cualquier incidente relacionado con las "tortuguillas negras".

"La recomendación que nosotros desde ese día estamos orientando a la población es protegerse los oídos, la nariz y la boca, especialmente a los niños durante la noche, mientras están dormidos ponerles un trapito para evitar ese riesgo", indicó Velásquez.

"La otra medida que los expertos del IPSA señalaban es aplicar una sustancia química, pero que es extremadamente tóxica y no se recomienda su uso doméstico... efectivamente (la plaga) causa molestia porque nadie puede tesar tranquilo, ni dormir, teniendo esta cantidad de insectos en su casa, pero no produce enfermedad en el ser humano", concluyó Velásquez.