Turquía y Arabia Saudí podrían lanzar una operación terrestre contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria y el reino wahabita anunció el envío de aviones de guerra a una base turca.

Los planes en ciernes entre Riad y Ankara, opuestos al régimen de Bashar al Asad, añaden complejidad al conflicto, donde en las últimas semanas el Gobierno de Damasco ha retomado terreno a los rebeldes gracias a la valiosa ayuda de la aviación rusa.

"Si hay una estrategia (contra el EI), entonces Turquía y Arabia Saudí podrían entrar en una operación terrestre", dijo el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, citado por los diarios Yeni Safak y Haberturk, tras participar en la Conferencia de Seguridad de Múnich.

El ministro añadió que "Arabia Saudi enviará también aviones a Turquía", a la base de Incirlik. Según explicó, varios funcionarios saudíes visitaron la base e hicieron un "reconocimiento". "De momento no está claro cuántos aviones vendrán", puntualizó. Incirlik ya sirve para la coalición dirigida por Estados Unidos contra el Estado Islámico en Irak y Siria. Desde esta base aérea operan aviones británicos, franceses y norteamericanos para atacar objetivos del EI en Siria.

Según el ministro turco, los saudíes le dijeron que "si es necesario también podemos enviar tropas". "Arabia Saudí está mostrando una gran determinación en la lucha contra el terrorismo en Siria", aseveró.

Tanto Riad como Ankara consideran que la salida del presidente sirio, Bashar al Asad, es esencial para poner fin a los cinco años de guerra civil en el país. En ese sentido, no dejan tampoco de criticar el apoyo de Irán y Rusia al régimen sirio.

Al preguntársele si Arabia Saudí podría enviar tropas a la frontera turca para cruzar a Siria, Cavusoglu respondió: "Eso es algo que puede desearse, pero no existe ningún plan. Arabia Saudí enviará aviones y ha dicho que 'si llega el momento de una operación terrestre, entonces podríamos enviar soldados'".

En su intervención ante la Conferencia de Seguridad internacional en Múnich, el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, ha advertido del riesgo de una operación terrestre en Siria.

Según el canciller ruso, Serguéi Lavrov, la operación terrestre en Siria "solo agravará el conflicto".