La audiencia a eso de las diez de la noche fue suspendida por el torrencial aguacero que caía sobre la capital. Este viernes se evacuaron las declaraciones de 6 testigos, todos oficiales de la Dirección Antidrogas.  Hasta el momento en el juicio han declarado 15 testigos de los 84 propuestos por el Ministerio Público.

El juicio continuará a las diez de la mañana de este sábado con las declaraciones de más testigos, entre estos peritos económicos y civiles. La judicial se vio obligada a suspender el juicio, porque la lluvia ocasionó cuatro apagones que duraron pocos segundos.

Los diferentes testigos que se presentaron al estrado judicial, en su mayoría oficiales de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional, hicieron una cronología de los días, horas y fechas en que realizaron los allanamientos en los diferentes negocios, apartamentos o casas de habitación de los acusados, centrándose básicamente en el Club Elite y en las viviendas de los hermanos Henry Pedro Fariñas, así como de Walter Zavala, otro acusado en este juicio.

Tras los interrogatorios de los tres primeros testigos que en todo momento cubrían sus rostros con pasamontañas, la Jueza Adela Cardoza estableció una hora de receso en el juicio a eso de las seis y media y fue reanudado una hora después con la presentación de una oficial detective que estaba a cargo de seguir a Henry Fariñas, el cual fue capturado en el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino cuando pretendía abandonar el país.

El primero de los testigos presentados por el Ministerio Público, fue un agente policial que detalló que desde el 2010 se estaba investigando a la estructura de Fariñas y como éste comenzó a crear diversas Sociedades Anónimas para justificar el dinero que recibía en concepto de las actividades ilícitas y para no causar sospechas sobre el nivel de vida que llevaba junto a sus familiares.

Este mismo oficial declaró que realizó allanamientos en diversos lugares donde los involucrados guardaban vehículos de lujo y el negocio de motocicletas Harley Davidson, que servían como un punto establecido para el transporte de los estupefacientes.

En la audiencia se hicieron presentaciones de video en la que reflejaban los diferentes allanamientos en Praderas del Doral, Residencial Las Colinas, Jardines de Veracruz y otros lugares.

Uno de los principales negocios en que el supuestamente operaba esta célula, era el Club Elite, cuyos propietarios eran Fariñas, un norteamericano de nombre Gerald Jean y John Pasos Calero. En este momento del interrogatorio se aseguró que Guillermo Terán Caldera, propietario de la tienda Harley Davidson le otorgaron acciones del club nocturno, esto por los servicios que brindaban como punto estratégico de la ruta de transporte.

Los oficiales de investigación mostraron como evidencia una pesa digital marca Kas, en la que supuestamente Fariñas, Gerald Jean y el gerente general del Club Elite Hugo Jean, pesaban parte de la droga que enviaban hacia Guatemala.

El abogado defensor de los hermanos Fariñas, doctor Carlos Chavarría, expresó que la pesa digital, no demuestra las acusaciones contra sus defendidos, aduciendo que la presencia de la misma, era para el pasaje de joyas de oro y dinero, pues ambos se dedican al negocio de préstamos personales.

Otro oficial especialista en temas financieros, manifestó que la mayoría de las 12 sociedades anónimas creadas por Fariñas, eran empresas de maletín, pues cotejo el nombre de cada una con la dirección establecida en el registro de la propiedad y no encontró ninguna coincidencia.

En esta declaración salió a relucir los contratos suscritos por el cantautor argentino Facundo Cabral (q.e.p.d), quien percibía unos 11 mil dólares por sus actuaciones en el teatro  Rubén Darío.

Estos conciertos eran utilizados por Fariñas supuestamente para justificar el dinero que acumulaba por sus acciones ilícitas y de acuerdo a las investigaciones siempre le generaban perdidas, ya que las ganancias eran menores al dinero que invertía en el pago del artista, promoción y hospedaje. También se reveló que Fariñas supuestamente compró una propiedad en Residencial Serranias por un valor de cinco millones de dólares.

Durante la audiencia hubo un cruce de palabras altisonantes entre la jueza Cardoza y el abogado Carlos Arroyo, quien aprovechó la sesión para asegurar que no le han dejado ver a su defendido Jorge Luis Acevedo, quien era asistente del ex magistrado Julio César Osuna.

La judicial le respondió al abogado que no iba a permitir un show en este juicio, por lo que le llamó la atención fuertemente, expresando que no era el momento, ni el lugar para hacer este tipo de denuncias.

Posteriormente el doctor Carlos Chavarría abogado de Henry Fariñas afirmó que la jueza Cardoza estaba actuando de forma parcializada, ya que a su juicio está obstruyendo a los abogados defensores cuando trataban de interrogar a los testigos.

“No nos deja hacer nuestro trabajo y mi cliente está en la indefensión. Se nos está cercenando el ejercicio de poder desvirtuar los extremos de esos hechos, porque prácticamente la tónica ha sido la objeción a las preguntas de la mayoría de defensores”, dijo Chavaría durante el receso.

Chavarría se quejó ante la judicial Cardoza, que estaban siendo tratados como acusados por los efectivos policiales custodios y no como defensores de los 24 indiciados. El abogado considera que las evidencias mostradas contra su cliente, no demuestran ningún vínculo con la droga que se ha incautado y tampoco se le incautaron grandes cantidades de dinero.

“El testigo clave fue el oficial número uno, ustedes vieron que ese era el que supuestamente venía a establecer el vinculo entre mi representado y las otras estructuras, pero sin embargo él dijo él otro lo va a decir, yo no lo sé”, expresó Chavarría al considerar que uno de los testigos no especificó claramente el vinculo entre su cliente y los delitos. Durante un segundo receso Cardoza permitió que los abogados conversaran con sus defendidos por varios minutos.

Medidas de seguridad al extremo

En este segundo día de juicio las medidas de seguridad llegaron al extremo, pues los periodistas, abogados y familiares de los acusados, tuvieron que pasar cinco controles de requisa, donde tantos hombres como mujeres fueron obligados a quitarse zapatos, abrir mochilas o bolsos.

De acuerdo a Roberto Larios, director de Relaciones Públicas de la Corte Suprema de Justicia, las medidas de seguridad fueron tomadas en vista de los últimos acontecimientos relacionados al caso de los falsos periodistas mexicanos, que de acuerdo a las autoridades policiales tienen fuertes vínculos con el crimen organizado.

Larios también informó que en el primer día del juicio, personas vinculadas a los acusados se hicieron pasar como periodistas, con un propósito aún no determinado, pero igual hizo poner en alarma a la seguridad policial.

En la primera audiencia la fiscalía presentó las tres acusaciones y relación de hechos contra Fariña y resto de indiciados, posteriormente se inició la evacuación de pruebas por parte del Ministerio Público.