Familias católicas del barrio Monseñor Lezcano participaron en el primer Viacrucis de la Cuaresma que se realiza cada viernes.

A las 5 de la madrugada las familias se convocaron en la iglesia de Monseñor Lezcano para sacar el viacrucis, una tradición de antaño.

Durante el viacrucis las familias meditaron la pasión y muerte de Jesús, en cada una de las 14 estaciones que conforman el camino de la cruz y recordaron que Dios es misericordioso y que ama tanto al hombre que dio a su Hijo para la salvación del mundo.

El padre Sebastián Zeledón expresó que "aquí le estamos dando gracias al Señor por un día más que nos concede; y le damos gracias también por la oportunidad que nos da a todos de realizar un trabajo digno y justo; y sobre todo este viacrucis tiene intención de orar siempre por la paz del mundo para que cese tanta miseria, tanta hambre y tanta injusticia".

"El pecado está sangrando al hombre y lo está matando por eso tenemos que pedir que cese tanto pecado, tanta injusticia en este mundo", reiteró el sacerdote.

Por su parte Maritza Hernández, dijo que cada viernes ella asiste al viacrucis porque es una de las maneras de meditar sobre la vida de Cristo y conocer sus enseñanzas para seguirlo en el camino de la cruz.

"Este es un pequeño sacrificio que le dedicamos a Dios y nos damos cuenta aquí que su amor y misericordia son enormes para nosotros que caemos constantemente en el pecado", expresó Hernández.