La existencia de ondas gravitaciones en el tejido del espacio-tiempo, predichas por el científico Albert Einstein, fueron descubiertas por los científicos, quienes creen que esto abre la posibilidad de observar el “lado oscuro” del Universo.

Físicos de todo el mundo confirmaron que detectaron señales claras de ondas gravitacionales emanando de la colisión de dos masivos agujeros negros, a 1.5 millones de años luz de distancia de nosotros, en el espacio profundo, informa el sitio web Wired.

La colisión convirtió rápidamente inmensas cantidades de materia en energía, lo que generó ondas de choque que viajaron por el espacio hasta que fueron captadas por aparatos especiales desde la Tierra.

La detección de estas ondas gravitaciones confirman la Teoría General de la Relatividad de Einstein.

Uno de los científicos involucrados en la investigación calificó el hallazgo como el más grande descubrimiento de la ciencia en este siglo.

Incluso, más que el descubrimiento del bosón de Higgs, ya que es vital para la comprensión del Universo y la posibilidad de observar las regiones más ocultas del espacio.

Este hallazgo permitirá a los astrónomos contar con la habilidad de construir una red de observatorios de ondas gravitacionales, tanto en la Tierra como en el espacio, que entre otras cosas servirán como una máquina del tiempo para ver en el pasado, casi en los primeros momentos del Big Bang, hace 13.7 billones de años, cuando un Universo extremadamente caliente comenzó a enfriarse y formar los primeros átomos.

“Este descubrimiento marca el nacimiento de la astronomía gravitacional. Esto expande enormemente la manera en que observamos el cosmos”, afirmó la profesora Sheila Rowan, directora del Instituto de Investigación Gravitacional de la Universidad de Glasgow.

Por su parte, el profesor Alberto Vecchio de Escuela de Física y Astronomía de la Universidad de Birmingham, declaró que este descubrimiento “marca tres hitos de la física: la detección directa de ondas gravitacionales; la primera observación de un agujero negro binario; y la evidencia más convincente hasta la fecha que los agujeros negros de la naturaleza son los objetos predichos por la teoría de Einstein”.

Anteriormente, los científicos habían intentado detectar estas ondas gravitacionales, de la cual se conocía sólo en teorías físicas, sin embargo con los avances en los aparatos de medición, finalmente fue posible descubrir su existencia.