Desde la sede principal del organismo en Washington (este de Estados Unidos), los ministros de Exteriores resolvieron solicitar el obligatorio respeto de las sedes consulares, tal como lo expresa la Convención de Viena en uno de los principios fundamentales para mantener las buenas relaciones diplomáticas.

La resolución rechaza “cualquier intento que ponga en riesgo la inviolabilidad de las sedes consulares” e insta a no invocar a leyes internas para arremeter contra este principio.

"En este contexto (la OEA quiere) manifestar su solidaridad y respaldo al Gobierno de Ecuador”, aseveró el organismo pese a las reservas de Estados Unidos y Canadá.

El documento destaca también que las normas del derecho internacional son “las leyes fundamentales para asegurar la convivencia pacífica”, y por ende, ratificaron que un país no puede tolerar el que violenten su soberanía.

“La OEA quiere reiterar vigencia de los principios y normas internacionales, principalmente en lo que respecta a la inviolabilidad de las leyes consulares y reiterar plena vigencia a los derechos internacional”, reza el texto aprobado.

El organismo internacional invitó además al diálogo conciliatorio entre los Gobiernos de Ecuador, Irlanda del Norte y Reino Unido, a fin de “resolver sus diferencias, de acuerdo con el derecho internacional y teniendo en cuenta las expresiones recientemente formuladas por autoridades de ambos Gobiernos”.

Por último, en el sexto punto de su conclusión, la OEA encomendó al Consejo Permanente “para que dé total seguimiento a esta materia”.

Una vez leído el texto, la única delegación que dijo que no brindaba el apoyo al documento fue la de Canadá, mientras que la delegación estadounidense indicó que reconocía el consenso en el texto, menos el cuarto párrafo que daba un respaldo y solidaridad al Gobierno ecuatoriano.