En la finca El Naranjo (Chinandega), la producción de papayas, bananos, naranjas agrias y guayaba se ha visto incrementada gracias a las buenas prácticas agroecológicas que ha venido implementando el productor Mario Laguna, quien recibido capacitaciones de parte del Ministerio Agropecuario (MAG).

En Chinandega, unos 436 pequeños productores de frutas, desde hace cinco años vienen recibiendo el apoyo del Gobierno Sandinista, que les ayuda a implementar nuevas técnicas para mitigar los efectos del Cambio Climático y el caso del productor Mario Laguna es un claro ejemplo, pues apenas en 4.5 manzanas de terreno ha logrado diversificar su producción de diversas frutas que logra comercializar en el mercado local.

Laguna asegura que las capacitaciones y asistencia técnica de parte del IPSA y MAG, le ha permitido un control y manejo de las plagas, como la mosca de la fruta, el acaro, la cochinilla rosada y la escama algodonosa, lo que ayuda a incrementar la producción y redunda en mayor captación de ingresos.

En el municipio de Chinandega, al igual que en muchísimas regiones, se produce una inmensa variedad de frutas, tales como papaya, naranjas, limones, plátanos, guayabas, melones, sandias y otras no tradicionales como cerezas, guanábanas, zapotes aguacates.

En el caso de don Mario, en sus cuatro manzanas tiene muy buenos rendimientos de naranja agria, guayabas, mangos, aguacate, mamones, papayas y plátanos, producción que es comercializada por su esposa María Martínez, quien relata su experiencia en los diferentes mercados municipales.

En sus primeros años produciendo frutas, don Mario cuenta que fueron muy difíciles dado que no contaba con el apoyo, que ahora le brinda el Gobierno Sandinista, a través de las instituciones agropecuarias.

“El apoyo que recibimos es bastante bueno, no es que el MAG y el IPSA nos trae 'reales' (dinero) para trabajar, sino que nos traen el conocimiento, sobre todo con el problema del cambio climático uno tiene que ir adaptándose y ellos nos orientan en ese sentido”, comentó Laguna.

Entre las medidas de adaptación, se encuentra la no quema de maleza y la siembra de decenas de árboles para garantizar oxigeno y la no ocurrencia de las tolvaneras. Igual en esta finca trabajan con el sistema de riego por inundación.

“Las capacitaciones para evitar las plagas las hemos realizado y ahora utilizamos productos orgánicos, como el ajo, el chile y eliminamos los agroquímicos en su mínima cantidad, hemos venido avanzando en eso”, añadió el productor.

“Lo vendemos todo y con eso ya traemos la comida de la casa, es un trabajo compartido con toda la familia, además compramos para invertir a nuestro siembro, gracias a Dios producimos aguacate, mangos, zapotes y muchos otros que logramos vender todo”, señaló doña María. Un trabajo que le da mucho esmero, es la eliminación de las diferentes plagas, pues de no hacerlo las perdidas serían cuantiosas.

“Tenemos que controlar las plagas en los suelos para que haya más producción, ya varios palos (árboles frutales) se nos han secado y eso reduce la producción”, cuenta María. En la finca El Naranjo la cosecha de papaya está muy buena, por eso don Mario y doña María están muy entusiasmados con la venta, pues esta fruta es de mucha demanda en el verano.

Edilberto Martínez, delegado del MAG en Chinandega, enfatizó que los 436 pequeños y medianos productos, reciben asesoría y capacitación técnica, pero además se les da seguimiento en los rendimientos productivos.

“El seguimiento es a la producción, haber como está saliendo y cuanto y en asistencia técnica, estamos apoyando en el control de calidad, en cuestiones de sanidad ambiental, estamos en esta finca que tiene buenas prácticas y una producción muy diversificada que es comercializada en los mercados municipales”, indicó el delegado del MAG.

Estos productores, además de recibir la asistencia técnica, igual son apoyados con créditos del programa Crissol, a productores de los municipios de Chinandega, Cinco Pinos, San Pedro del Norte, Somotillo y otros.

Julio Aguirre Zelaya, produce frutas en dos manzanas, básicamente mangos, guayabas y plátanos, los que comercializa en el municipio chinandegano y hasta comerciantes de Honduras, le han solicitado parte de la producción.

“El apoyo del MAG me ha servido bastante para combatir la llamada mosca blanca, que daña las frutas y entonces el respaldo ha permitido tener un control sano de mi producción”, agregó Aguirre.