Más mil ciudades y cinco mil pueblos iraníes son escenario este jueves de la marcha anual en ocasión de los 37 años de la victoria de la Revolución Islámica (1979) de la nación que se cumplen el 11 de febrero.

Los ciudadanos rememoran el día en que se puso fin a la monarquía dictatorial Pahlavi (aliada de Estados Unidos) y estableció un sistema republicano independiente apegado a las leyes del Islam.

En Teherán (capital) la marcha contó con la participación de altos funcionarios del Gobierno islámico que se han unido a la población para celebrar esta gran fiesta patriótica.El presidente, Hassan Rouhani, acompañó a la multitud previo a su discurso en la plaza Azadi.

Durante su mensaje aseguró al pueblo que siguen los anhelos de la Revolución Islámica para reivindicar sus luchas por lo que "siempre se mantendrán comprometidos con ellos".

“Sin duda alguna, podemos cumplir con todos nuestros anhelos con la voluntad del pueblo, la unidad y cohesión”, subrayó Rouhani.

El ayatolá Sadeq Amoli Lariyani, presidente del poder judicial, marchó junto a los iraníes y calificó de importante el mensaje del mandatario.

Mientras que el presidente del Consejo de Discernimiento del Sistema de la República Islámica de Irán, Ali Akbar Hashemi Rafsanyani, dijo que la asistencia de todo el pueblo iraní muestra el firme apoyo al Sistema de la República Islámica y exhortó al pueblo a apoyar los intereses nacionales.