Ya sea realizando manualidades alusivas al mes del amor y la amistad, preparando alimentos con plantas y verduras cosechadas en los patrios saludables o confeccionando ropa de bebé, las futuras madres que están albergadas en la Casa Materna de San Rafael del Sur se encuentran en la dulce espera, tomando todas las medidas necesarias para asegurar un parto feliz y seguro.

María Concepción Calero, de la comunidad El Salto, destacó la atención integral que recibe en esta casa materna donde además de cuidar su embarazo cada ciclo, le enseñan manualidades y costura.

Para María de 30 años este es su tercer hijo, pero es la primera vez que vive su control de embarazo en una casa materna, las razones son la tranquilidad y seguridad que ofrece el lugar.

Ella es hija de una partera con más de 30 años de experiencia, quien siendo parte del modelo de atención del Gobierno Sandinista, no dudó en aconsejarle que se trasladara a la casa de maternidad.

“Es algo bonito porque aprendemos a hacerle cosas a los bebés, nos enseñan manualidades y costura, además acá evitamos el riesgo de las enfermedades, nos explican cómo prevenirlas para que nuestro bebé salga sano”.

Sobre las recomendaciones que en las últimas semanas han brindado para evitar la transmisión del virus del zika, dengue o chikungunya, manifestó que “Me parece muy bien porque a veces nosotros no queremos aprender ni nos concientizamos de la importancia y los riesgos, las parteras andan en las casas dando charlas para que mantengamos limpio, saquemos la basura y botemos el agua sucia para prevenir no solo el zika, sino el dengue”.

Dentro de este casa color rosa, ella cultiva hortalizas y plantas medicinales.

“Hay plantas con las que puedo aprender a cuidar a mi bebé, la postura para amamantar al bebé, cómo hacer para darle las plantas medicinales que nosotras mismas sembramos para cuando tengan algún dolor”, comentó.

Visita solidaria y tranquilizadora

María junto a otras jóvenes madres, recibieron en horas de la mañana la visita de la Ministra de la Familia, la compañera Marcia Ramírez, quien se trasladó hasta este municipio para conocer de cerca las atenciones que reciben y llevarles el mensaje de tranquilidad a las embarazadas que por su condición son las más vulnerables ante la presencia de virus transmitidos por el aedes aegypti como son el dengue, el chikungunya y ahora el zika.

“Nos imaginamos la angustia que puede dar la información que se escucha. Es importante que estén tranquilas. No está comprobado que hay relación entre el zika y la microcefalia, ya veíamos que en El Salvador dos mujeres embarazadas que lo habían tenido no les pasó nada”, indicó Ramírez.

Evitar criaderos en los hogares

“Debemos evitar los criaderos para que no les dé ni zika, chikungunya o dengue porque la verdad que son las madres embarazadas una prioridad para el modelo de salud comunitario porque es cuidar la vida desde su inicio”, comunicó la Ministra.

“Hemos podido ver en todas las giras cómo está articulada la alcaldía y los servicios de salud orientados a las casas maternas, los servicios especializados están cercanos en esta etapa, una voluntad política, una lucha para que no se nos complique ninguna mujer embarazada”, externó.

Madres mimadas

Francisca Mora, acompaña todos los días a las futuras madres en su gestación, una de sus labores es acomodar a los bebés para que las madres pueden estar lo más cómodas posibles y así tener un parto normal.

“Ahorita estoy tocando la barriga de una de las embarazadas, ella ahorita tiene muy arriba del estómago a su bebé entonces eso hace que le falte la respiración, entonces nosotras venimos la sobamos, hacemos un poco de presión alrededor de toda la barriga para que el bebé vaya dando vuelta y baje”.

“Estas casas nos ayuda a nosotras las parteras para que las madres no corran riesgos porque las vemos desde meses antes a dar a luz y también porque acá está limpio y al nacer el bebé lo tienen sano”, culminó Francisca.