Un hombre de unos 40 años murió prendiéndose fuego este martes de madrugada delante del palacio de Kensington, la residencia londinense del príncipe Guillermo y su familia, informó la policía británica.

"El incidente no es sospechoso (...) ni relacionado con el terrorismo", precisó la policía en un comunicado.

"La policía acudió cerca de los jardines del palacio de Kensington a las 03:06 horas de este martes tras ser informada de la presencia de un hombre de comportamiento sospechoso. Los agentes encontraron a un hombre, probablemente de unos 40 años, ardiendo", añade el comunicado.

El hombre murió como resultado de sus heridas. Un hospital londinense había notificado, horas antes, la desaparición de un paciente.

El príncipe y su familia no se encontraban en el palacio en el momento de los hechos, precisó un portavoz de la Casa Real.