Leons Briedis, uno de los más destacados escritores y traductores letones, se “encontró” con el Padre del Modernismo hace muchos años; estudiando literatura obtuvo un ejemplar del libro ‘Antología Poética de Rubén Darío’ (Imprenta Nacional de Cuba, 1962), el que atesora con especial cuidado y del que tradujo varios poemas al letón, trabajo que permanece en su mayoría inédito.

“Lo comprendo, lo siento, es mi poeta”, expresó con humildad Briedis al embajador nicaragüense ante Letonia, Ricardo Alvarado, en una reunión que -en el marco de una reciente gira de trabajo- tuvo lugar en ese país.

“Desde hace muchos años sueño con publicar en letón una selección de poemas de su maravilloso poeta. Tal vez de esta reunión surja el estímulo para realizar finalmente este deseo”, afirmó el reconocido iberoamericanista, cuyos libros ocupan espacios preferenciales en los anaqueles de las más importantes librerías de Riga, conocida como la capital del 'Art Nouveau' o Modernismo, por ser la ciudad que cuenta en Europa con la mayor conglomeración arquitectónica en ese estilo.

Autor de más de 40 libros, Briedis, de 66 años y egresado del Instituto de Literatura Máximo Gorki de Moscú, es traductor de obras como ‘Platero y yo’ de Juan Ramón Jiménez (Platero un es: Andalūziešu elēģija). El prestigioso intelectual, quien asegura con modestia que Darío “vive en su corazón”, ha sido condecorado por países como España y Portugal en reconocimiento a sus traducciones al letón de obras de escritores de esas naciones.

Durante la entrevista, en la que también participó el poeta Kārlis Vērdiņš (Riga, 1979), se discutió la posibilidad de publicar en letón una selección de poemas del Padre del Modernismo, la que incluiría las traducciones inéditas de Briedis (Los cisnes, Lo fatal, Marcha Triunfal, entre otros poemas).

De hecho, una de las traducciones, ‘Leda’, fue publicada en 1981 (Revista ‘Liesma’, Nr. 8). “En los países nórdicos acostumbra usarse la imagen de cinco cisnes volando en igual dirección. Para Rubén Darío, quien incorporaba con frecuencia motivos mitológicos, el cisne –que en Leda parece de nieve- es un símbolo ineludible del entorno poético de sus creaciones. Muchos de los símbolos utilizados por Rubén, como el cisne, son muy familiares al folclor letón”, comentó Briedis, añadiendo que “el legado de Rubén Darío permanecerá en los tiempos y culturas”.

Así, habida cuenta de su extraordinaria genialidad y avidez por la lectura, tal vez no resulte remoto suponer que nuestro bardo de oro, renovador de la que es hoy la segunda lengua de comunicación internacional, haya tenido acceso también a obras nórdicas como ‘Kalevala’, poema épico nacional de Finlandia -traducido al francés en 1845- en el que el cisne desempeña un papel importante. Asimismo, no sería de extrañarse que autores de esos pueblos -de diferentes disciplinas- como el músico Jean Sibelius, contemporáneo de Darío y compositor de ‘El Cisne de Tuonela’, quizás hayan recibido inspiración de musas rubendarianas, o al menos percibido los encantos rítmicos de sus métricas musicales. Cabe traer a la memoria que Henrik Ibsen, el formidable dramaturgo noruego, es uno de los diecinueve ‘raros’ de Rubén (Los Raros, Buenos Aires, 1896).

En efecto, los académicos han reportado que el Príncipe de las Letras Castellanas ha sido traducido por lo menos a dieciséis lenguas (entre ellas el danés y el sueco). Como se recordará, el escritor y traductor danés Gorm Rasmussen publicó en Dinamarca el libro ‘Rubén Darío i udvalg’ (Rubén Darío, una selección. Diciembre 2014, 274 p.). Además, varios poemas del panida han sido traducidos al lituano, finés, estonio y, con Leons Briedis, al letón.

La estela dariana en los parajes culturales del norte europeo no finaliza ahí. Su magnetismo llegó también al islandés. Berglind Gunnarsdóttir (Islandia, 1953) publicó en 1995 ‘Bragð af eilífð’ (Sabor a eternidad), obra que recoge algunos poemas de Rubén.

Eso no es todo. Otro número de intelectuales nórdicos y bálticos han sido y continúan siendo atraídos por la magia literaria del gran poeta. Halldór Sigurdsson (Islandia, 1935) publicó en Noruega en 1968: ‘Rubén Darío-Diktargeniet frå Nicaragua’ (Rubén Darío, genio poético de Nicaragua. Revista ‘Syn og Segn’, Nr. 3).

Como subrayara el Presidente Daniel en la ceremonia conmemorativa, en la ciudad de León, del centenario del tránsito a la inmortalidad del genial poeta: “Rubén voló… voló por todo nuestro planeta y sigue volando y seguirá volando en la conciencia y en el alma de todos nuestros pueblos”.

Nada más cierto. La presencia del bardo cosmopolita en destinos geográficamente tan distantes como Letonia, o Islandia, pero con almas semejantes, es muestra clara de la indeleble verdad: el legado de Rubén Darío es infinito.

¡Gloria eterna al Príncipe Universal!