Francia se encuentra en alerta naranja desde este domingo, debido a la amenaza por fuertes vientos y el riesgo de inundaciones por el fuerte oleaje en toda su costa atlántica.

Los vientos podrían alcanzar los 140 kilómetros por hora, por lo que se hicieron llamamientos de no acercarse a la línea de mar.

El Ministerio del Interior explica en un comunicado que la alerta activada por los servicios meteorológicos, que cubre los 16 departamentos del Atlántico, podría causar "daños significativos hasta el interior de las tierras y generar en las costas fenómenos de sumersión", citó Efe.

Por eso el Ministerio recomienda seguir las consignas de los poderes públicos, y en particular "no acercarse" a la línea del mar, a los estuarios, a los ríos costeros o a los diques y limitar los desplazamientos "a lo estricto necesario".

También pide que se preste atención a la caída de árboles, de postes o de otros objetos como carteles.

El titular de Interior, Bernard Cazeneuve, precisa que, si es preciso, enviará los "refuerzos necesarios", sobre todo agentes de protección civil.

La alerta por vientos fuertes y oleaje está en vigor en la costa atlántica francesa hasta mañana, lunes, a las 16.00 locales (15.00 GMT).