A cien años del paso a la inmortalidad de Rubén Darío, su legado perdura no solamente en libros, fotografías y sitios públicos que llevan su nombre. En Nicaragua, la tierra que le vio nacer, también yace en la vena artística de muchos niños y adolescentes, quienes ven en el gran poeta un camino a seguir.

Así que no es raro ver a niños, de muy corta edad, tomar el lápiz y empezar a plasmar en una hoja de papel sus pensamientos, que a la postre se convertirán en bellos poemas y cuentos.

Consciente de ello, la Alcaldía de Managua, desde la Dirección de Patrimonio Histórico, convocó al concurso “Buscando a Rubencito”, en el cual fueron seleccionados 21 niños y adolescentes por la calidad literaria de sus obras.

De los 21 ganadores, 7 corresponden a la categoría cuentos y 14 a la de poesía.

“Es un concurso que trata de promover el desarrollo de niños poetas, el desarrollo de niños escritores, que así como Rubén, desde muy joven empezaron a escribir”, explicó el Vice Alcalde de Managua, Enrique Armas, durante el acto de premiación celebrado en el Paseo Xolotlán, precisamente en la réplica de la casa que habitó el poeta en León.

Uno de estos jóvenes talentos es Catalina Cuadra, de 6 años. Ella escribió “El camino al éxito”, un bonito poema que sin duda alguna embargaría de orgullo al mismo Darío.

“Los poemas son lindos y sirven para estar con las personas que quieres”, aseguró esta pequeña, quien luego de ser una de los ganadores parece estar muy entusiasmada a seguir escribiendo.

Talentos como estos hay que cultivarlos, y para lograrlo el acompañamiento de los padres es primordial. La mamá de Catalina, Jossil Meza, aseguró que los niños se forman conociendo primero la literatura nacional, y a la par desarrollando su propia creatividad.

“Ella a partir que empezó a leer y a escribir, ha hecho unos versos y ahora que se dio la oportunidad de este concurso ella quiso entrar, participar y fue uno de los seleccionados”, subrayó Meza, quien ve como algo indispensable que los padres incentiven a sus hijos a practicar la lectura.

Rubén Elías Flores, de 15 años, fue otro de los poetas ganadores. Él manifestó que desde muy niño le gusta la escritura y la música, aunque el escribir sigue siendo su pasión principal. Este jovencito aseguró que lee mucho y que Rubén Darío es su gran inspiración.

Así que ya sabe. La próxima vez que vea a su hijo tomar un lápiz y una hoja de cuaderno, no se los quite, quizá él tenga un talento literario que usted aún no le conoce.