La Policía Nacional, a través del destacamento de motorizados “Los Dantos”, realizó un operativo en el barrio Monseñor Lezcano, del distrito II de Managua.

En el lugar, los agentes, se adentraron a los bares para verificar que los dueños de estos establecimientos cumplan con las leyes y normas para poder trabajar.

Durante este operativo, se encontró en uno de los bares el permiso provisional vencido.

Este permiso había sido extendido en el mes de octubre y tenían un mes para realizar los trámites que garantizaran la regularidad del negocio.

La señora Ana Quijano del bar La Menen en Monseñor Lezcano, indicó que este trabajo policial garantiza la seguridad tanto de los dueños de los negocios como de los consumidores.

“Es bueno el plan porque así uno trabaja legalmente con sus papeles. Nosotros estamos a cargo del negocio y acá no se permiten menores de edad, gente demasiado ebria y personas con armas. Si usted puede ver en las paredes ahí dice cuáles son las normas para poder tener un bar”.

Siempre en los alrededores del populoso barrio capitalino, “Los Dantos”, cumpliendo con el plan de seguridad vial para prevenir los accidentes de tránsito, enfocado en esta oportunidad en los motorizados, realizó la respectiva revisión de licencia, circulación y del casco de seguridad.

El motorizado Oscar Danilo Camaño, señaló que siempre toma las medidas necesarias para asegurar que su vida y las la persona que lleva en la parte de atrás o corra peligro.

“Me parece muy bien porque así evitamos accidentes, está perfecto lo que están haciendo. Los motorizados debemos cumplir con todo en mi cado siempre camino mi casco para evitar accidentes porque sé que aquí estamos propensos”.

De manera temeraria e irresponsable, algunos motorizados no portaban sus documentos, acto que conllevó al traslado al depósito de la moto.

El Inspector Pedro Mendoza, explicó que los barrios más conflictivos del distrito II son el Monseñor Lezcano, Batahola Sur, Batahola Norte, el barrio Bóer, Acahualinca y Santa Ana.

“Nosotros estamos ordenados a disminuir la actividad delictiva en los barrios, un ordenamiento de nuestra jefatura es hacer el control a los motorizados, la requisa a las personas sospechosas y el control a los expendios de licor para que si están cumpliendo con el reglamento establecido”.

Nuestro objetivo en el barrio es reducir el índice delictivo y recuperar aquellos espacios públicos como parques para que la ciudadanía pueda transitar”.