Los expertos en epidemiología de Nicaragua señalan que un error en el que han caído muchos ciudadanos es creer que el mosquito Aedes Aegypti, transmisor del zika, dengue y chikungunya, necesita de grandes charcas y viviendas atestadas de basura para poder prosperar.

Los brigadistas que a diario recorren los barrios fumigando y abatizando en no una ocasión se han encontrado con personas que les permiten ingresar a sus viviendas, pero dejándoles claros que “está todo limpio” y que por tanto “no hay problema”.

Pero la sorpresa de esos ciudadanos ha sido mayúscula cuando esos mismos brigadistas les llaman para indicarles que sí hay criaderos y que hay que eliminarlos.

El doctor Santos Ortiz, epidemiólogo del Centro de Salud "Villa Libertad", Distrito VII de Managua, da como ejemplo que muchas personas tienen fugas en el pantry de la cocina, de ahí que ponen un recipiente para evitar que el agua se desparrame, manteniendo así sus hogares impecables.

“Ellos tienen limpias sus casas, pero tienen esa panita (con agua) en el pantry y ahí tenemos un criadero”, explica.

En este sentido, subraya que si bien la basura y la falta de higiene son factores que predisponen a las epidemias, en este caso la batalla es mucho más difícil pues el mosquito lo que hace es reproducirse en el agua limpia.

“La gente tiene ese mito de que solo en casas sucias es que vamos a tener al mosquito Aedes Aegypti; no, es en cualquier tipo de vivienda, sucia o limpia, porque él donde se reproduce es en el agua limpia”, manifiesta Ortiz.

Nicaragua hasta este miércoles 3 de febrero reporta 21 casos de zika, de los cuales tres corresponden a mujeres embarazadas. Ante ello, el Gobierno ha intensificado los jornadas de lucha antiepidémica, lo cual incluye abatización, fumigación, eliminación de criaderos y la sensibilización ciudadana.