La salud de 60 millones de personas podrían resultar afectadas por el fenómeno meteorológico El Niño, estiman la Organizaciones Mundial de la Salud (OMS) y Meteorológica Mundial (OMM).

En un documento conjunto, ambos organismos examinan los riesgos para la salud y las respuestas del referido fenómeno en países de alto riesgo, cita Prensa Latina.

El actual fenómeno de El Niño es uno de los más intensos desde 1950 y el mayor desde 1997-1998, estima la OMM.

La incidencia de El Niño facilita condiciones meteorológicas extremas en todo el mundo, y en combinación con un cambio climático a largo plazo, a que las temperaturas globales registradas en 2015 batieran récords.

Estas incidencias, que se traducen en fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, como sequías e inundaciones, afectan a millones de personas.

La OMS resalta el aumento de enfermedades transmitidas por vectores y el agua, así como la exposición al humo de incendios forestales, y las afectaciones sanitarias y nutricional que dejan como secuela las inundaciones y sequías.

Hay indicios que relacionan a este episodio con brotes de malaria en África meridional, Asia meridional y América del Sur, así como fiebre en el valle del Rift, en el Cuerno africano.

En 2015 la calidad del aire llegó a ser peligrosa en seis países del sureste de Asia debido a los incendios forestales causados por las sequías relacionadas con El Niño, y en Indonesia se decretó el estado de emergencia, se evacuaron poblaciones y hubo que dar atención médica a miles de personas por esa causa.

Según la OMS y la OMM, las consecuencias de El Niño para la salud es probable que se prolonguen todo el año.