Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo, cumple este 2 de febrero 90 años de vida dedicados a su amor por Dios, por las familias y el pueblo nicaragüense.

Hoy lo vemos al frente de la Universidad Católica de Nicaragua (UNICA), donde ha dedicado gran parte de su tiempo a la educación, a la formación de centenares de jóvenes que han venido aportando al desarrollo del país y al futuro de la Patria.

En un breve intercambio en sus oficinas, nos relató cómo desde muy niño tuvo la vocación al servicio de Dios y de emular sus enseñanzas, a través del ejemplo que siempre le inculcaba su padre.

“Una vez corté un vestido con una tijera, corté y me hice una casulla y decía que celebraba la misa, pero tenía como siete años, después me regañaron porque corté una cobija nueva y de ahí iba a misa con mi papá todos los domingos; mi papá era muy devoto, no podía pasar un día sin ir a una misa”, relató Su Eminencia, al recordar esos bellos pasajes de su infancia al lado de su padre, un hombre que le cultivó ese amor por el prójimo y por Jesucristo.

Durante toda su vida, el Cardenal Miguel Obando, ha sido un hombre luchador por las causas justas, pero sobre todo un guerrero incansable de la Paz y de la Reconciliación. La figura de Su Eminencia está presente en los libros de nuestra historia, lo encontramos mediando en los conflictos bélicos, en los que siempre iba proponiendo una salida pacífica a los problemas.

Un ejemplo de esto, es la gesta del asalto de la casa de José María Castillo un 27 de diciembre, su papel evitó el derramamiento de sangre, pues ayudó a convencer al dictador Anastasio Somoza a acceder a las demandas del Comando Juan José Quezada que luchaba por una Nicaragua Libre de la opresión. De igual manera, esa figura mediadora se destaca en los hechos de la toma del Palacio Nacional, un 22 de agosto de 1978 y una vez más su papel de mediador permitió con éxito evitar la violencia entre los nicaragüenses.

“Yo siempre le pedí al Señor que me ayudara, sobre todo en esos momentos de mediación, pues uno no hace nada sin el auxilio de Dios, le pedí al Señor que me ayudara y que me iluminara, para que todos nos pusiéramos de acuerdo y pudiéramos arreglar las cosas por medios civilizados, costo un poquito, pero siempre con la ayuda de Dios y la cooperación de los que estaban involucrados pudimos conseguir la mediación”, cuenta el Cardenal Miguel.

“El trabajo del Cardenal Miguel Obando con su ejemplo nos ha predicado, es un hombre que no necesita hablar para dar ejemplo, sino que da el ejemplo y eso es lo que das las palabras”, señaló Michelle Rivas, rectora de la UNICA.

Pero además de ser un hombre promotor del diálogo, también quienes lo conocen lo retratan como un amigo, como el catedrático Aníbal Almanza, quien lo destaca como un gran conversador con los estudiantes, a quienes siempre le brinda consejos.

Una vida enseñando con el ejemplo

Esas enseñanzas, el Cardenal Miguel Obando las he llevado por todo el país, pues en sus peregrinaciones lo han llevado a comunidades alejadas, para dar un mensaje de esperanza a las familias, sobre todo a aquellas que eran afectadas por conflictos o desastres naturales.

“Recuerdo que dormíamos algunas veces en el suelo, todavía la última vez que estábamos trabajando ahí en la montaña, vino uno a la dos de la madrugada y me dijo, ‘venga que se están matando dos ahí’ y en efecto había balazos y yo intervine y le di gracias a Dios porque salí con vida, las personas estaban tomadas (ebrias) agarrándose a balazos, solamente salió un herido, pero gracias a Dios tratamos de intervenir y conseguimos la paz en momentos complicados”, platicó Su Eminencia al recordar esos pasajes de su vida, donde pudo resolver conflictos en cada lugar donde llegaba a dar la palabra de Dios.

De esos momentos, puede dar fe, don Moscardo Zepeda, un hombre que acompañó al Cardenal Miguel en esas vivencias, recordando que siempre procuraba construir una capilla o aulas escolares, en esos lugares alejados en las montañas

“En todos esos lugares, sobre todo en esas comunidades rurales y lo que procuraba era, construir una capilla y construir aulas escolares, era lo más importante, porque él es maestro y procuraba siempre llevar educación”, recuerda Zepeda.

Desde la Universidad Católica de Nicaragua ha apostado por la educación de la juventud, con programas de becas para estudiantes brillantes y de bajos recursos económicos. Los jóvenes ven a su Eminencia como una figura que los inspira y por eso siempre considera un honor encontrárselo en los pasillos de la universidad y aprovechan para escucharle.

“Es un ejemplo a seguir en todo el sentido de su entrega hacia la sociedad, hacia a nuestro país y eso también nos impulsa a cada uno de nosotros a dar lo mejor”, subraya la estudiante Karla Salamanca.

Cardenal Leopoldo Brenes: “Ha sido un hombre que ha marcado la historia”

Los curas, sacerdotes y hombres de Dios, reconocen en el Cardenal Miguel a un ser humano que ha hecho grandes aportes sociales, a la Madre Iglesia Católica y al pueblo de Nicaragua, eso lo certifica el Cardenal José Leopoldo Brenes.

“Creo que ha sido un hombre que de una u otra forma ha marcado la historia en Nicaragua; ha marcado la historia de Nicaragua en sus intervenciones, pero también yo lo veo desde el hecho es mi obispo, decirle que le recordamos mucho y que siempre lo tenemos en nuestras oraciones y que le damos gracias a Dios por habérnoslo dado por 35 años como el pastor en esta arquidiócesis”, manifestó Brenes.

El padre Antonio Castro, cura párroco de la Iglesia La Merced, indicó que Su Eminencia Cardenal Obando, siempre está presente en sus oraciones y en las del pueblo de Nicaragua.

“Él está siempre presente, no solo el dos de febrero, sino todos los días, yo en lo personal lo tengo en la oración, pidiéndole a Dios que le siga dando salud, energía y sabiduría para seguir iluminando este país, junto a las personas y gobierno, instituciones con las cuales está compartiendo”, señaló Castro.

El Príncipe de la Iglesia, el Cardenal Miguel Obando cumple 90 años, toda una vida dedicada a Dios, una vida de sacrificio y dedicación por los más pobres y eso ha sido patentizado desde su trabajo desde la Comisión de Reconciliación, Paz y Justicia, donde ayuda a mantener la Paz y la tranquilidad de los nicaragüenses.