Un paseo de domingo por la tarde, en los nuevos espacios de recreación construidos por el Gobierno, se traduce en felicidad y diversión para los niños y niñas protagonistas de cambios de la nueva Managua, pero también es recuerdo y nostalgia para muchos padres y madres que hace más de 36 años soñaron con estos tiempos, insurreccionándose contra la dictadura somocista en medio de una revolución surgida del corazón del pueblo.

Ahora, los tiempos evidentemente son otros. Las cosas han cambiado, explica don Arturo Díaz, quien con su pequeño hijo entre brazos, recorre la transformada Avenida de Bolívar a Chávez. Para su hijo recorrer por esa nueva Managua es alegría, pero para él, es una cinta cinematográfica rodando en su cabeza, y la cual evoca aquella epifanía que hoy se registra en la historia como un triunfo por la liberación.

“Es impresionante ver cómo todo esto ha cambiado. Es notorio que el Presidente Daniel (Ortega) y su esposa doña Rosario (Murillo), han hecho un gran trabajo por el desarrollo del país. Recuerdo aquellos niños que éramos antes, cuando todo era oscuro. Nicaragua estaba ensombrecida por la dictadura de Somoza. Incluso los niños de entonces, tuvimos que alzarnos en armas, para salir en defensa de la patria. Ahora los niños se alzan en amor, en diversión y unidad, porque es lo que representan estos nuevos espacios”, destacó.

Para Mario González, poblador del barrio Julio Buitrago, lugares como El Paseo de los Estudiantes, El Paseo Xolotlán y la misma Avenida de Bolívar a Chávez, recién construidos por el Gobierno Sandinista, son el mejor monumento izado por el Gobierno Sandinista en honor al glorioso triunfo de la revolución, y aquellos héroes que murieron para derrotar a la nefasta dictadura somocista.

“La infancia de muchos nosotros se vio frustrada por la dictadura. Porque los niños tuvimos que asumir la lucha. Pero la verdad que valió la pena, ahora la revolución es de los niños. Los cambios son de los niños, Nicaragua es de los niños. Esos parques construidos por el Presidente Daniel, son parques de los niños, las escuelas, la salud, el amor, y la paz establecida es el reino de los niños”, manifestó.

Al visitar el Puerto Salvador Allende, Roxana Helena Gutiérrez, rememoró que este mismo sitio, durante los años neoliberales, no era más que un basurero; un sitio marginal, como era la Managua de entonces. Sin embargo ahora, ese basurero se ha convertido en un megapuerto turístico, el cual es visitado a diario por miles de familias.

“La gente sabe. Tienen presente ese pasado. Porque los nicaragüenses no olvidamos la historia. Solo el Gobierno Sandinista pudo recuperar el casco histórico de Managua, y darle esta nueva fachada. Este puerto es maravilloso, y como este lugar, son cientos de espacios que el Presidente Daniel ha construido para la alegría y tranquilidad del pueblo nicaragüense”, destacó.

Las familias reconocen que durante los 9 años de Gobierno Sandinista, Nicaragua ha experimentado un desarrollo y progreso notorios, pero lo más importante, que se ha instaurado la paz y el amor, además de la esperanza de un pueblo que ahora transita en las nuevas rutas de prosperidad, esas mismas rutas por las que luchó y soñó el General Sandino.