El amor de un abuelo hacia sus nietos es incondicional, incluso a veces les dicen alcahuetes, sin embargo, lo único que quieren es ver felices a esos tesoros que alegran el hogar.

Por ese gran amor es que el señor Julio Villanueva, desde muy temprano empacó toalla, chinelas, short y camiseta para conocer la laguna de Xiloá, ubicada a unos 20 kilómetros de Managua, la capital de Nicaragua.

“Estos tres muchachitos y el calor nos sacó del centro de Managua. Mis nietos me dijeron que viniéramos acá a refrescarnos y acá los tiene desesperados por venir a darse un chapuzón”.

“Como ha podido apreciar venimos despacio, revisamos en lugar donde ubicarnos y familiarmente hemos tomado todas las medidas de seguridad y a la entrada me pareció bien que no estén cobrando porque así más gente viene a conocer este lugar que está bien preservado y con seguridad para quienes visitamos estas instalaciones”.

Sus tres pequeños nietos le pidieron los llevara hacia esa hermosa laguna de aguas frescas.

“Me gusta el agua por eso vine, fue mi mamá y yo quien quería venir", dijo muy contento el niño David Alejandro Villanueva Zamora.

Maicol Granera indicó que este centro de recreación lo escoge porque “es económico, porque está cerca de la casa, nosotros somos de Monseñor Lezcano, la laguna tiene una vista muy bella y vine con mis dos niños y mi señora”.

Cristian Cortez del Barrio Tierra Prometida, también se dejó enamorar por la vista llena de árboles y colores que ofrece este impresionante cuerpo de agua, esta laguna para quienes aún no la conocen es necesario que sepan que es de aguas mansas y que tiene un subsuelo en forma de cono que la hace en cada metro más profunda.

“Andamos amigos y vecinas. La laguna es un lugar que nos queda cerca y es una buena recreación para los niños. El agua está fresca y la laguna es muy bella”.

Dentro de las actividades que ofrece está la natación como competencia, recorrerla en bote, tomar el sol, hacer una caminata ya que está rodeada de montañas, acampar, dormir en una hamaca, o simplemente bañarse hasta que el cuerpo aguante a como dicen una conocida expresión popular.