Ya sea que visités Pochomil con el nacimiento del sol o cuando desaparece en el océano, siempre el veraneante queda con las ganas de volver a este centro turístico lleno de tranquilidad y esparcimiento.

Aproximándose el pico más alto del turismo amante de la playa, los prestadores de servicios ya se encuentran preparados para hacer pasar un día inolvidable a los miles de turistas nicaragüenses y extranjeros que eligen este hermoso balneario del pacífico.

¿Qué enamora de Pochomil?, por supuesto que sus aguas cálidas, la belleza del paisaje y sobretodo la gastronomía al gusto de los más exigentes y de los menos arriesgados.

“Yo soy del restaurante el Cangrejito y siempre doy precios favorables, cómodos para todos los veraneantes. Acá contamos con habitaciones con aire acondicionado y abanico. Los esperamos con las mejores comidas y mejores precios”, dijo María Dolores Mercado Pérez, propietaria, quien además contó que el lugar aparte de las ricas olas tiene una zona de rocas que es poco conocida donde se pueden tomar fotos o simplemente ver el paisaje.

Indicó que a lo largo de los años han hecho mejoras en su negocio, acción que ha permitido que más personas disfruten de la vista de la playa desde sus ranchos.

“En dos años hemos remodelado las habitaciones, todo lo que es cocina y los ranchos”.

Sobre los alimentos dijo que “hay desde el más económico a como es un rico pescado de 200 córdobas trae su arroz, ensalada, tostones y el grande vale 500 córdobas que es un pargo de 4 libras”.

El menú de Pochomil no termina ahí, en los sartenes se preparan deliciosos camarones empanizados, camarones al ajillo, camarones en salsa blanca, pescado horneado, chuleta empanizada, sopa marinera y hasta carnes rojas para los más tradicionales.

La señora Fátima Rivas Ayala, llegó este sábado acompañada de amigos y familiares para a como bien dijo quitarse el estrés.

“Venimos de Managua y vemos que está muy bella la playa, acá venimos a sacarnos el estrés del trabajo, venimos a recrearnos con la familia y los compañeros de trabajo”.

“Es muy calmo, hay bastante seguridad y para bañarse es muy rico y lindo”, reiteró Fátima.

“Aquí estamos para relajarnos un rato y venir a gozar, también nos ha gustado la gente porque son bien amables y claro la comida bien sabrosa, venimos a relajarnos a como dice la compañera Rosario (Murillo) en un fin de semana para pasarla tranquilos”, destacó la joven Yaritza Arauz.

Para quien aún no conoce las bondades de Pochomil puede visitarlo cuando quiera, está a unos 65 kilómetros de Managua, y es en Semana Santa cuando miles de turistas lo visitan para bañarse e incluso para recoger agua y sales beneficiosas para la salud.