Los brigadistas del Ministerio de Salud (Minsa) se movilizaron por las viviendas y calles del barrio 21 de Febrero, del Distrito IV de Managua, realizando una intensa jornada de fumigación.

Con esto lo que se busca es matar al zancudo adulto, transmisor del zika, el dengue y el chikungunya.

Los pobladores valoraron como excelente el trabajo del Ministerio, a la vez que se mostraron conscientes de que el principal peso en la lucha contra el mosquito recae en las acciones de limpieza y de eliminación de criaderos que ellos mismos hagan en sus hogares.

“Así evitamos esa enfermedad que dicen que es peor que el dengue y el chikungunya. Está bien que pasen fumigando y que nosotros pongamos de nuestra parte también en limpiar las casas y destruir los criaderos de zancudos”, expresó Johana Fornos.

De acuerdo a Luis Boniche, lo que está en juego es la salud y el bienestar de las familias, de ahí la importancia de sumarse a la labor que está haciendo el Gobierno Sandinista.

“Es algo que debemos apoyar todos los pobladores con el fin de que los niños puedan crecer con salud y en paz. Hay que darle todo el apoyo (a los brigadistas) y tratar de que no se quede ni un solo hogar sin fumigar, porque si permitimos que el zika entre con todo su poder nuestra población es la que más va a sufrir”, apuntó Boniche, quien es coordinador del Gabinete de la Familia en el barrio.

Para Nicaragua esta es una prioridad, sobre todo si se toma en cuenta que se registran hasta este viernes 7 casos de zika en el país, una enfermedad particularmente peligrosa para las mujeres embarazadas.