Las autoridades migratorias de Estados Unidos deportaron a un nuevo grupo de 28 nicaragüenses que buscando el falso sueño americano, les tocó enfrentar muchas dificultades al cruzar las fronteras entre México y Norteamérica.

Con este grupo de 28 nicaragüenses (27 hombres y 1 mujer) que ingresaron de manera irregular en la mayoría de casos, ya son 57 que han deportado las autoridades norteamericanas a Nicaragua en este 2016, todos por vía aérea.

Al pisar suelo nicaragüense en el Aeropuerto Internacional General Augusto C. Sandino, estos compatriotas relataron las vicisitudes y malas experiencias que les tocó vivir en esa travesía por tierra, para ser finalmente detenidos por oficiales de migración de Estados Unidos, a quienes señalaron de dar maltrato a los migrantes centroamericanos y de otras naciones latinoamericanas.

“Estamos agradecidos con el gobierno por este recibimiento y me motiva para salir adelante en mi país. La pido a las personas (a los nicaragüenses) que no se muevan, en el otro lado es difícil, se aguanta hambre, uno pasa de todo, lo tratan como un perro y estoy agradecido con Dios por haberme regresado a mi país y vamos a comenzar a trabajar duro para levantar más a Nicaragua y nos sentimos orgullosos del gobierno, de que Nicaragua está mejorando”, dijo Santos Torres que fue detenido por migración de Estados Unidos en Houston.

Ernesto Álvarez, reveló que estuvo tres meses detenidos en las cárceles migratorias de Miami, tiempo en que asegura lo trataron mal, por lo que recomienda no aventurarse a viajar de manera irregular, sin documentos legales.

“Cuando buscaba Estados Unidos viajé por el desierto y nos abandonaron (los traficantes de personas) en el desierto, sufrí bastante y es una experiencia no muy grata, pero uno se arriesga por su sueño, pero es muy arriesgado”, quien agradeció las atenciones brindadas por el gobierno, a través de cancillería.

“Hay que darle gracias a Dios que venimos sanos y salvo, las condiciones son muy difíciles en los Estados Unidos, hay mucho racismo, se sufre bastante estar alejado de la familia, por eso es mejor estar en su casa con su familia”, dijo Julio Pablo García, quien permaneció detenido durante un año en las cárceles migratorias norteamericanas.

Recibidos con mucha solidaridad

Luego de bajar del avión, estos compañeros son recibidos por las autoridades de la Dirección General Consular del Ministerio de Relaciones Exteriores y por la Policía Nacional, quienes verifican sus datos, les brindan un kit de limpieza (jabón, papel higiénico, pasta dental, cepillo dental), agua embotellada, un refresco, alimentos, ayuda monetaria para que puedan viajar de regreso a su hogar y hasta pueden usar un teléfono celular para contactar a un familiar.

La compañero Iury Orozco, Directora General Consular del MINREX, destacó que cada día son menos los nicaragüenses que son deportados de Estados Unidos, lo que significa que nuestros conciudadanos están migrando menos, gracias a que en Nicaragua se están mejorando las condiciones económicas y la pobreza se está reduciendo poco a poco.

Las deportaciones de nicaragüenses son mínimas en comparación a la de otras nacionalidades, como salvadoreños, hondureños y guatemaltecos, que son deportados hasta por cantidades anuales que superan las 20 mil.

“En comparación con el resto de Centroamérica, sobre todo con el llamado Triangulo del Norte, las deportaciones es mínima realmente, lo que debe alegrarnos porque nuestra migración ha bajado sustantivamente, porque si hablamos de Guatemala el año pasado fueron alrededor de 33 mil, El Salvador más de 20 mil y Honduras más de 20 mil, pero nosotros en el 2015 fueron 722 y esto nos indica que es menos la gente que está emigrando (…) y nos da el indicador que no estamos emigrando, porque hay mayores oportunidades de trabajo, hay mayores inversiones y los diferentes programas sociales que se están impulsando”, dijo Orozco.

En el caso de Nicaragua, en el 2014, Estados Unidos deportó a 1127 nicaragüense, en el 2015 a 722 y en el mes de enero del 2016 se contabilizan dos viajes, uno con 29 deportados y este miércoles un segundo vuelo con 28.

En este grupo de 28 deportados, se encontraban algunos nicaragüenses que estaban detenidos por haber cometidos delitos en Estados Unidos. A estos las policía les verifica sus datos y comprueba si son requeridos por la justicia nicaragüenses, en caso de estar limpios, son dejados en libertad de manera inmediata, en caso contrario son remitidos ante las autoridades.

“En el caso de estos ciudadanos que no son por migrantes ilegales, sino que tienen situaciones delictivas fuera de nuestro país, estamos obligados a revisar su situación tanto fuera, como en el lugar, para verlo desde el punto de vista de seguridad ciudadana que nosotros desarrollamos como policía, esto es un procedimiento que venimos desarrollando todos estos días”, dijo el Comisionado General Juan Ramón Gámez, Director de Auxilio Judicial de la Policía.