Las investigaciones policiales determinaron que el autobús que se precipitó a un barranco el pasado 21 de enero en el empalme El Guayacán carretera a Jinotega, dejando como resultado seis muertos y más de 50 personas lesionadas, llevaba sobrepeso y excedió la velocidad.

“Hicimos un análisis retrospectivo del accidente, es decir desde el punto de reposo hasta donde inició el evento. El evento comienza exactamente en el kilómetro 119 de la carretera entre Matagalpa y Jinotega, una carretera con muchas curvas o sinuosa, […] en estas curvas que son bastante pronunciadas la velocidad permitida es de 45kph por el diseño, por la topografía de la vía y en el caso de la velocidad de marcha del autobús logramos determinar que este venía 90 kilómetros por hora, lo que quiere decir que este ciudadano superó en un 100% la velocidad establecida para este tramo de vía”, declaró el Comisionado Sergio Navarrete, especialista en Investigación de Accidentes de Tránsito de la Policía Nacional.

Navarrete también señaló que este viajaba con sobrepeso, tomando en cuenta que su capacidad es de 44 pasajeros y en el mismo iban 75 personas, además del transporte de 10 quintales de grano y esté no estaba habilitado para el transporte de carga, sino de pasajeros.

Como resultado de las investigaciones le fue suspendida de por vida la licencia al conductor del autobús, Pedro García Urbina.