Durante un acto de recibimiento de los sobrevivientes y nueve de las víctimas mortales del naufragio de una embarcación con turistas en las aguas del Mar Caribe nicaragüense, en el aeropuerto Juan Santamaría de San José, Costa Rica, el presidente de esa nación, Luis Guillermo Solis, destacó y agradeció el apoyo que las autoridades y el pueblo Nicaragua le han brindando a esa país vecino ante tan trágica situación.

Luego de expresar el sentimiento de pésame del pueblo y gobierno de Costa Rica a las familias de quienes perdieron la vida en el naufragio, el mandatario manifestó que era motivo de regocijo para todos los costarricenses que muchos de sus compatriotas lograran sobrevivir gracias a la rápida intervención de voluntarios, pescadores, gente trabajadora que en Nicaragua se pusieron a disposición para rescatarlos.

“Quiero aprovechar para agradecer, de manera especial, las fraternas palabras y acciones del Gobierno de Nicaragua y de sus autoridades”, expresó el mandatario al señalar la presencia del embajador nicaragüense, Harold Rivas y la titular del Ministerio de la Familia, compañera Marcia Ramírez.

Solís afirmó que en horas de la noche, previo a la llegada de los sobrevivientes y los cuerpos, sostuvo una conversión telefónica con el Presidente de la República Comandante Daniel Ortega Saavedra y la Compañera Rosario Murillo, quienes le expresaron sus palabras de pésame y solidaridad para el pueblo de Costa Rica y las familias de quienes perdieron la vida en el naufragio.

“Tanto para el señor Presidente como para doña Rosario y el pueblo de Nicaragua, que ha hecho posible que esta misma noche llegaran a San José los cuerpos de las personas fallecidas así como el compromiso que ha reiterado el señor Presidente de que mañana (lunes) continuarán las acciones de búsqueda y rescate de los cuerpos de las personas desaparecidas que todavía en número de cuatro no han podido ser rescatadas, comprometen la gratitud del pueblo de Costa Rica”, añadió.

El presidente costarricense subrayó de importante lograr la reunión de las familias con sus deudos o los sobrevivientes, siendo la noche del domingo una noche para guardar respetuoso silencio por los fallecidos y comprometer el esfuerzo máximo de las autoridades costarricenses para facilitar el traslado de las personas que todavía no han sido encontradas.