El presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, reafirmó hoy que el gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) tiene como reto esencial construir una sociedad nueva, socialista, como aspiró Schafik Handal.

A 10 años del fallecimiento del líder histórico del FMLN, el gobernante subrayó que el socialismo es construir una nueva forma de vida en donde hay libertades, derechos y bienestar para la mayoría de la población.

"En eso estamos empeñados, en eso vamos a seguir firme", enfatizó el mandatario durante el homenaje esta mañana en el cementerio Los Ilustres, en esta capital, aglutinador de las fuerzas políticas de izquierda en El Salvador.

En declaraciones a Prensa Latina, el jefe de Estado subrayó que Schafik dejó como legado el camino, sus ideas, sus proyectos de vida y su ejemplo que es fundamental porque fue un hombre que dedicó toda su vida a luchar por la gente más humilde, más pobre.

El gobernante recordó que el líder fue consecuente con su forma de vida de austeridad y privaciones y al mismo tiempo muy firme en sus principios.

"Defendió sus ideas, murió por sus ideas y ahora en este momento estamos gobernando el país, y ese camino también nos lo ilumina (el pensamiento de Schafik)", expresó el Presidente.

Sánchez Cerén resaltó que una de las enseñanzas del líder guerrillero, del militante comunista y activista estudiantil, es que hay que resistir en los momentos más difíciles y luchar por lo que uno se ha comprometido.

Así hemos caminado, sabemos que en este camino tenemos serios retos que sabremos enfrentar con el pueblo, con la gente y además con los proyectos que tenemos para el país, aseveró.

En su discurso ante la tumba del compañero de luchas, el gobernante recalcó que conoce la grandes dificultades, la situación de las familias, en las casas, en la comunidad y un objetivo cardinal es enfrentar el fenómeno delincuencial.

Manifestó que en la medida en que se gane esa batalla contra la inseguridad, se recupere la familia, que los niños y jóvenes no tengan que pensar en emigrar hacia Estados Unidos, porque en El Salvador encuentren bienestar y felicidad, empleo, oportunidades y no tengan que ir a la violencia, se podrán resolver otros grandes problemas del país.

Este es un reto de todos para hacer realidad lo que soñó Schafik: construir una sociedad diferente y nueva que identificó como una sociedad socialista, recalcó.

Al homenaje por el X aniversario del fallecimiento de Schafik, asistieron la dirección y militancia del FMLN, las embajadoras de Cuba, Iliana Fonseca; de Nicaragua, Gilda Bolt; y de Venezuela, Nora Uribe, quienes hicieron guardia de honor en la tumba, donde yacen sus restos.

Schafik tuvo una gran vocación internacionalista y se entregó a todas las causas nobles de los pueblos latinoamericanos y con ese espíritu defendió encendidamente a la Revolución cubana.

Su última actividad política fue la asistencia a la toma de poder del líder indigenista boliviano, Evo Morales.