El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), informó este miércoles que producto de la incidencia del frente frío que atraviesa desde el Norte del Canadá y las zonas más altas de la tierra, las bajas temperaturas predominarán en las próximas 48 horas en Nicaragua.

El Director de Meteorología del Ineter, compañero Marcio Baca, explicó que a este fenómeno se le conoce como la Estación del Invierno Astronómico, el cual incluye a los meses de diciembre (2015), enero y febrero (2016).

“Está relacionado con los frentes fríos. Este fenómeno meteorológico, es una línea que es empujada desde las latitudes más altas de la tierra, incluso desde zonas del Norte del Canadá, que vienen bajando a las zonas tropicales, empujados por una masa de aire fría”, expuso.

Indicó que cuando estas líneas pasan muy cerca de las zonas tropicales, estas masas de aire hacen que las temperaturas desciendan, como es lo que se ha estado experimentando en Nicaragua desde el pasado lunes.

“El frente frío comenzó a transitar por estas zonas a partir del martes, hoy miércoles y seguramente mañana jueves. Por tanto las temperaturas van a estar bajas”, aseguró Baca.

Indicó que Nicaragua ha tenido registros de temperaturas, inclusive de hasta 16 grados en ciudades como Jinotega, Ocotal y otros lugares de la zona Norte de Nicaragua.

“En el resto de territorios, ya un poco más hacia el Sur y particularmente en el Pacífico, en Managua y Occidente, hemos tenido temperaturas de 20 y 21 grados. En zonas más altas en el Pacífico, como es Carazo, Masaya, las temperaras han andado por el orden de los 19 grados centígrados”, detalló.

Explicó que se ha incrementado la velocidad del viento, y por tanto la sensación de frío es mucho mayor. El viento se siente helado.

“Este fenómeno no es estático, sino que se va a mover en los próximos días. Posiblemente el viernes, vamos a comenzar a experimentar un descenso en la velocidad de los vientos, y de nuevo un incremento en las temperaturas”, informó.

El meteorólogo advirtió que el oleaje, tanto en los lagos, como en los mares, se incrementa dada la velocidad del viento. Las olas podrán llegar a los 2.5 metros de altura, y por tanto se recomienda mucha precaución para aquellas embarcaciones pequeñas, bañistas y residentes de zonas costeras.