A la edad de 112 años falleció el compañero Héctor Edmundo Gaitán Espinoza, miembro del Coro de Ángeles que acompañó la lucha del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, contra la intervención norteamericana en Nicaragua.

En su casa de habitación en la antigua estación del ferrocarril, ubicada en Sabana Grande, familiares, amigos y miembros de la militancia sandinista se convocaron para darle el último adiós y acompañar a la familia doliente.

Sus hijos y viuda, Nora Campos de Gaitán, todavía consternados, agradecieron las muestras de solidaridad que le expresó la dirección política del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

David Gaitán, hijo del fallecido, relató que su padre conoció y compartió con el General Sandino y Miguel Ángel Ortez en las montañas de Nueva Segovia. Señaló que su padre se especializó en el área de las telecomunicaciones y su misión consistía en informarle al General Sandino por medio del telégrafo.

"Nosotros estamos agradecidos con Dios y con la vida por ese gran regalo que nos dio, yo como hijo me siento muy orgulloso de mi padre. Él era un roble, su muerte fue natural, nunca padeció de nada, él tenía un corazón amplio, siempre ayudaba al necesitado", señaló David.

"A nosotros nos deja ese gran legado, lo que es la educación, la honradez, el trabajo digno y el temor a Dios", añadió.

Héctor Gaitán, último hijo de don Héctor, señaló que la familia se siente agradecida con Dios porque permitió la vida de su papá por 112 años. “Él es una leyenda, una persona íntegra que no le hizo daño a nadie, todo lo contrario, si podía ayudar al necesitado lo hacía", indicó.

“Él es una última leyenda del Coro de Ángeles de Miguel Ángel Ortez, que su trabajo siendo niño fue la mensajería clandestina a través de mulas y también a través del telégrafo en las Segovias, en Quilalí, en Telpaneca, San Rafael del Norte donde conoció a Blanca Arauz. Mi papá por muchos años compartió la clandestinidad y compartió algunas cosas con nosotros, incluso nos relató cuando Julio Somoza lo echó preso en la 21 y nos explicaba que en esos momentos duros es cuando tenemos que agarrarnos más de Dios. Ese es el legado que nos deja nuestro padre, la fe en Jesús Sacramentado, en la Virgen, la fe en Nuestro Señor Jesús y valores como es la honradez, el trabajo digno, el respeto a los demás, el colaborar con los más necesitados", expresó.

Agradecen al Comandante Daniel y la Compañera Rosario

"Hoy mi papá ha entregado su alma al Señor, nos sentimos contentos de que el mismo Jesús con el Coro de Ángeles del cielo lo ha recibido... muchísimas gracias a la Compañera Rosario Murillo, al Comandante Daniel Ortega, porque en medio de sus ocupaciones estuvieron pendientes de la salud de mi padre", dijo Héctor.

Nora Campos, viuda de Gaitán, señaló que su esposo fue un hombre que estimaba a su familia y que participó en la lucha que el General Sandino desencadenó contra la intervención norteamericana en Nicaragua.

“Él se dio a querer, porque él era un poeta natural. Cuando cumplían años los amigos, él les escribía, si eran difuntos le mandaba una carta de pésame a la familia, él escribía, él se dio a querer y le encantaba la Iglesia Católica", relató doña Nora, con quien don Héctor procreó varios hijos.

El compañero William España, delegado del distrito VII, manifestó que don Héctor deja un legado importante para las actuales y nuevas generaciones de sandinistas.

"Para nosotros, él fue una gran vida y experiencia, alguien que nos contó sobre su lucha cuando era un niño a la par del General Sandino. Nosotros traíamos compañeros de la Juventud Sandinista a platicar con él y se sentía realizado, alegre, dándoles broma, chileando", comentó.

“Él contaba muchas historias como la toma de Ocotal, él nos comentó cuando su papel de mensajero era de hacerle bulla a los imperialistas para desinformarlos. Lo más importante es que don Héctor nos aconsejaba al Bien Común, él nos hablaba del buen comportamiento, de la cultura, de la educación, del amor al prójimo, amor a los padres, amor a Dios. Él nos comentaba que fue víctima de la guardia somocista, él luchó contra aquellos que vinieron a llevarse el patrimonio del pueblo como era el ferrocarril. Él fue una persona que con su experiencia y su bendición nos deja un legado para continuar trabajando por el Bien Común en nuestro pueblo. Ante su partida la comunidad de Sabana Grande está adolorida", manifestó España.