“Conversamos durante varios minutos, le pedí su bendición, conversamos amenamente algunos minutos de algunos temas, hasta pudimos hacer en algún instante algunas peticiones especiales al Señor Jesucristo y a la Santísima Virgen María”, manifestó el Padre Eslaquit.

El sacerdote de Dolores, Carazo, explicó que el Cardenal de una manera lúcida y generosa le agradeció por las oraciones elevadas a favor de su salud y recuperación y le recordó que él lo tiene presente y le envía su bendición a todos los fieles nicaragüenses, de manera particular a la parroquia de Dolores.

“Lo sentí animado, lo sentí contento, lo sentí entusiasmado. Eso sí, oramos para que el Señor Jesucristo nos lo conserve durante muchos años porque es un hombre extraordinario, un hombre absolutamente lleno de la paz de Jesucristo, que en nuestra historia del siglo, en nuestra historia reciente y en el siglo pasado también, es el hombre más importante de toda la historia de Nicaragua, en todas las áreas de su vida, sobre todo en el amor profundo que ha desplegado sin importarle ningún tipo de dificultades, el amor a Jesucristo reflejado en el hermano”, dijo Eslaquit.