El volcán Chaparrastique, en el departamento salvadoreño de San Miguel, unos 145 kilómetros al este de esta capital, despertó hoy a los habitantes de sus alrededores con una nueva actividad eruptiva.

Columnas de gases alcanzaron en las primeras horas de este día, más de 400 metros de altura y observadores locales confirman caída de cenizas en al este y sureste por los poblados de Las Placitas, Moritas y Las Piedras.

De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), la vibración interna del coloso es en promedio 1063 unidades. El nivel normal es de 50.

"Para los pobladores se les pide utilizar las mascarillas. Estamos en alerta", escribió la ministra del MARN, Lina Pohl, en su cuenta de Facebook.

Desde el pasado jueves, luego de mantenerse con un nivel estable de actividad, el volcán Chaparrastique, que en lengua lenca significa "tierra calurosa del chaparro o tierra del calor", comenzó un proceso de desgasificación.

De acuerdo con su comportamiento histórico reciente, este proceso es parte de la actividad que caracteriza al volcán, señala el MARN.

El Chaparrastique o San Miguel, está entre los seis volcanes más activos de El Salvador pues se calcula que ha tenido al menos 26 erupciones en los últimos 306 años, la más notable fue la 1787, y las últimas las del 29 de diciembre de 2013 y el 12 de febrero de 2014.

Se levanta majestuoso y aislado en la cordillera de Chinameca con una altura de dos mil 129 metros sobre el nivel del mar, por lo que es el tercero más alto del país.

Tiene un cráter central de unos 800 metros de diámetro y varias oquedades por las cuales ha expulsado lava. Su cono es considerado entre los mejores formados y mejores definidos de Centroamérica.

Desde la erupción de diciembre de 2013, el MARN realiza un monitoreo reforzado en la zona y mantiene una comunicación estrecha con la Dirección General de Protección Civil y observadores locales.