El Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (INDEC), a través de su director Marvin Pomares, reiteró el llamado a la gerencia de los distintos supermercados a retirar de sus establecimientos la distribución de productos vencidos que podrían poner en riesgo la salud de los consumidores nicaragüenses.

Pomares señaló que en un recorrido realizado por algunos de esos establecimientos se compraron productos como fresco de cacao de una empresa nacional, que aunque no estaba vencido, sí estaba en estado de descomposición.

También había otros productos cuya fecha de caducidad ya había llegado y seguían siendo comercializados en los supermercados, así como productos importados que no registran fecha de vencimiento, lo que provoca que quien lo compre no sepa si está en optimas condiciones para consumirlo.

“Por algo es que deben llevar la fecha de vencimiento para saber si está o no está en optimas condiciones”, comentó el director del INDEC al mostrar una bolsa de pan, un paquete de chorizos mexicanos precocidos, una bolsa de leche en polvo y una lata de choricitos de Viena en cuyos empaques no se presenta la fecha de vencimiento.

“Yo creo que la población debe fijarse en la fecha de vencimiento. Nosotros no nos vamos a cansar, vamos a seguir yendo a los supermercados porque no es posible que a estas alturas se sigan vendiendo productos vencidos que le van a provocar a los consumidores una gran enfermedad”, añadió Pomares.

Insistió en llamar a la gerencia de los supermercados a ser más exigentes con su personal, para que estos saquen de exhibición los productos que ya están vencidos o en descomposición.

Instan a estar pendientes de estafadores de teléfonos

Por otro lado, Pomares advirtió a la población nicaragüense a estar pendientes de una nueva modalidad de estafa que ya ha cobrado varias víctimas.

La nueva forma de estafa es con un producto que aparenta ser un celular y que personas inescrupulosas están comercializando, utilizando las camisas de uniforme de las compañías de telefonía celular, y que realmente es un pedazo de vidrio escondido bajo un plástico polarizado y envuelto en una carcasa de celular con un forro.

“Es un vidrio con un plástico negro, lo meten aquí (en el forro) y la gente cree que es un celular. Tenemos cinco casos que han llegado al INDEC a denunciarlos. Es un sistema similar al pañuelazo o cambiolín, donde te muestran un celular bueno pero al realizar la compra te entregan un pedazo de vidrio”, puntualizó Pomares.