El gobierno de los EE.UU., presidido por Barack Obama, aseguró este miércoles que continuarán las redadas y expulsiones del país de inmigrantes indocumentados, pese a las críticas de legisladores y organizaciones civiles.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, durante su habitual rueda de prensa diaria, aseguró que "estamos conscientes de estas preocupaciones. Pero la estrategia de aplicación y las prioridades del gobierno no van a cambiar", declaró

Recientemente, el Parlamento Centroamericano instó al Gobierno de EE.UU. a "frenar las redadas contra los migrantes en ese país", donde según el ente, al menos 300 ciudadanos fueron puestos en custodia para luego concretar su deportación.

Rechazos a las medidas

Congresistas demócratas y organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes denunciaron a la administración de Washington de rasgar el tejido familiar y aterrorizar a las comunidades de inmigrantes en todo el país.

El departamento de Seguridad Nacional (DHS) arrestó el fin de semana pasado a 121 personas que viven ilegalmente en el país, luego de que sus peticiones de asilo u otras formas de alivio a su irregular estatus fueron negados por los jueces de inmigración.

El secretario del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense, Jeh Johnson, anunció recientemente que podrían sobrevenir más incursiones contra personas sin papeles.